El papa Francisco actuará ‘con decisión‘ contra los casos de abusos sexuales en el seno de la iglesia católica, promoviendo ‘medidas de protección‘ a los menores involucrados, brindando ayuda a las víctimas y tomando las ‘medidas debidas‘ hacia los culpables.
Siguiendo la misma línea de Benedicto XVI, Jorge Bergoglio expresó ayer su posición sobre uno de los temas más espinosos y difíciles que debía afrontar su pontificado. Según informó el Vaticano, el Papa se reunió ayer por primera vez con el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Gerhard Ludwig Muller, con quien abordó diversos ‘temas de competencia del dicasterio‘, pero especialmente la reunión giró en torno a los casos de pedofilia que ensombrecieron a la iglesia en las últimas décadas.
‘El Papa ha recomendado que la congregación, prosiguiendo la línea deseada por Benedicto XVI, actúe con decisión en todo lo que se refiere a los casos de abuso sexual‘, indicó el comunicado.
En ese sentido, el Papa agregó que esa línea supone actuar ‘promoviendo ante todo medidas de protección de los menores, ayuda para los que en el pasado han sufrido violencia, las medidas debidas hacia los culpables, el compromiso de las conferencias episcopales en la formulación y actuación de las directrices necesarias en este ámbito tan importante para el testimonio y la credibilidad de de la iglesia‘. Asimismo se indicó que el Santo Padre ‘ha asegurado que las víctimas de abusos están presentes, de modo especial, en su atención por los que sufren y en sus oraciones por ellos‘.
Con su contundente pronunciamiento de ayer, Bergoglio busca proseguir la línea de ‘tolerancia cero‘ que instauró Benedicto XVI, quien en 2010 actualizó el documento vaticano ‘De Delicta Graviora‘ sobre los delitos más graves contra la moral y los sacramentos.
En febrero, la Congregación para la Doctrina de la Fe informó de que en los últimos tres años habían llegado al Vaticano 1.800 denuncias de casos de abusos sexuales a menores por parte de clérigos.
El promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Roberto Oliver, explicó en ese momento que la mayoría de las denuncias presentadas en los últimos tres años ‘son casos cometidos entre 1965 y 1985‘, cuyas víctimas recién ahora se animan a exponer ante las autoridades de esa organización. Según consta en ese informe, el mayor número de denuncias se produjo en el año 2004, cuando llegaron 800 al dicasterio vaticano, encargado de este tipo de delitos. Y en 2011 se envió a todas las Conferencias Episcopales del mundo una guía para afrontar los casos de manera ‘coordinada y eficaz‘.
Oliver puntualizó que el Vaticano hace 10 años comenzó a encarar las acciones contra la pedofilia reclamadas por Joseph Ratzinger.
Oliver, profesor de derecho canónico surgido de la Diócesis de Boston, Estados Unidos -una de las más golpeadas en estos escándalos- presentó las actas del simposio contra los abusos del clero en 2012, que establecieron un marco para las actuaciones de la congregación. (Télam)

