Mientras París seguía conmocionada, sin tiempo para asimilar el golpe que le había asestado el terrorismo que dejó a su paso un reguero de sangre con al menos 129 muertos y casi 400 heridos, el miedo a una guerra con consecuencias impredecibles parecía estar ayer a la vuelta de la esquina.
El Estado Islámico (EI), principal instigador de los atentados del viernes por la noche, se adjudicó los ataques y lanzó una nueva amenaza, y el gobierno de Francois Hollande prometió una respuesta ‘despiadada’, un ‘golpe a golpe’ al terrorismo.
En un comunicado oficial, Estado Islámico dijo que atacantes suicidas dotados de chalecos explosivos y ametralladoras perpetraron los ataques ‘para enseñar a Francia, y a todas las naciones que siguen su camino, que permanecerán en lo más alto de la lista de blancos de Estado Islámico. Y lanzó una nueva amenaza: ‘Que el olor a muerte no se irá de sus narices hasta que dejen de participar en su campaña cruzada‘, sobre los motivos de los ataques.
Un encolerizado presidente Francois Hollande prometió ayer una respuesta ‘despiadada‘ de Francia a la ola de atentados y describió la masacre ‘un acto de guerra contra el país’.
‘Responderemos golpe a golpe para destruir al EI y a ese ejército terrorista‘, aseguró, por su parte, el primer ministro francés, Manuel Valls, quien señaló que la respuesta de Francia estará ‘al mismo nivel que estos ataques‘ y ‘con la voluntad de destruirlo‘.
Un funcionario de la municipalidad de París dijo que cuatro hombres armados mataron a tiros al menos a 89 personas en un concierto de rock que ofrecía una banda estadounidense en la sala de teatro Bataclan, en el ataque más feroz de los que se produjeron viernes por la noche, antes de que los comandos anti terroristas pudieran intervenir.
Unas 40 personas más fueron asesinadas en otros cinco ataques en varios puntos de París.
Los ataques ocurrieron en momentos en que Francia está en la mira por ser miembro de una coalición internacional que está lanzando ofensivas contra el Estado Islámico en Siria e Irak.
El Gobierno indicó, sin embargo, que Francia continuaría con sus operativos militares en Siria con el objetivo de derrocar al grupo fundamentalista. Se trató del peor atentado de este tipo perpetrado en Europa desde los ataques con bomba en Madrid, donde murieron 191 personas.
Hollande dijo que los ataques fueron planificados en el exterior por el Estado Islámico, pero que el grupo recibió ayuda interna. Otro dato que preocupa es que se encontró un pasaporte sirio cerca de uno de lo atacantes que registró su paso por la isla griega en octubre.
Este dato seguramente influenciarán el debate en Europa sobre cómo manejar la crisis de inmigrantes generada por el conflicto en Siria. En este sentido, Polonia ya avisó que no recibirá más refugiados. Muchos de los inmigrantes que actualmente acuden a Europa provienen de Siria.
‘Enfrentados con la guerra, el país debe tomar una acción apropiada‘, concluyó Hollande.

