Con gran expectativa, América Latina espera conocer la dirección que tomará el gobierno de Donald Trump.

Recién llegado a las lides políticas e inexperto en el manejo de las palancas que mueven a la administración pública, Trump puede causar problemas si se empeña en poner en marcha las drásticas medidas que anunció para la región durante la campaña, a menudo con el añadido de insultos o graves ofensas.

El republicano prometió construir un enorme muro para separar las fronteras con México y frenar una corriente de inmigración que considera criminal. Para aumentar la indignación de sus vecinos, advirtió que el costo de la obra deberá ser pagado por quienes no la desean.

En el comienzo de su carrera hacia la Casa Blanca advirtió que será inflexible en la aplicación de las leyes migratorias. Otra promesa de Trump hará trizas, si se cumple, varios años de esfuerzos del presidente Barack Obama para descongelar las relaciones con Cuba y acabar con el bloqueo económico que padece la isla caribeña desde hace más de medio siglo. ‘Cancelaremos el acuerdo unilateral de Obama con Cuba hecho a través de orden ejecutiva, si no conseguimos el trato que queremos y el acuerdo que se merecen la gente que vive en Cuba y aquí, inclusive que proteja libertades políticas y religiosas’, advirtió semanas antes de la elección.

Dijo que liderará una lucha contra ‘la opresión’ de los regímenes de Cuba y de Nicolás Maduro en Venezuela. Trump llegará a la Casa Blanca con la idea de revisar los acuerdos comerciales que ligan a su país con distintas naciones de la región en los puntos que sea conveniente para mejorar la cantidad y la calidad del trabajo de los estadounidenses.

Ningún analista se atreve a medir la fuerza del impacto que tendrá en América latina un cambio drástico en las reglas del comercio con EEUU. La mayoría de los países de la región reaccionó ayer con extrema cautela ante la victoria de Trump. Télam

 

Vladimir Putin – Presidente ruso. Espero ‘poder trabajar conjuntamente para sacar las relaciones ruso-estadounidenses del estado de crisis, así como para resolver problemas de actualidad de la agenda internacional y buscar respuestas a los retos de la seguridad global‘.
 

Theresa May – Premier británica. ‘Estoy deseando trabajar con el presidente electo, Donald Trump, profundizando sobre esos vínculos (que unen a Estados Unidos y Gran Bretaña) a fin de asegurar la seguridad y la prosperidad de nuestras naciones en los años venideros‘.
 

Michel Temer – Presidente de Brasil. Trump ‘no cambiará nada‘ en las relaciones entre ambos países. ‘Tengo la certeza de que no cambiará‘. Existen ‘relaciones institucionales, o sea, entre Estado y Estado. El nuevo presidente deberá tener en cuenta al pueblo‘ de EEUU.