La exfiscal general venezolana Luisa Ortega aseguró en Brasilia disponer de “muchas pruebas” que involucran en redes de corrupción al presidente Nicolás Maduro, al que acusó de obstruir las investigaciones sobre casos de corrupción, narcotráfico y terrorismo. La exfuncionaria dijo haber recibido amenazas de muerte y se llevó un fuerte apoyo de sus pares sudamericanos reunidos en una cumbre, antes de ser recibida por el canciller brasileño, Aloysio Nunes, quien le ofreció asilo.

 

“En Venezuela ha ocurrido la muerte del derecho. La estabilidad de la región está en peligro”, dijo la exfuncionaria, acogida como “legítima fiscal general de Venezuela”, en palabras del Procurador General de Brasil, Rodrigo Janot. “No hay garantía de que en Venezuela alguna investigación relacionada con el crimen organizado, el tráfico de drogas y la corrupción tenga una condena, una sanción (…), porque lo más probable es que las pruebas que se recaben, pruebas que sean remitidas a Venezuela, sean desaparecidas”, afirmó.

 

La disidente dijo disponer de “muchas pruebas” concretamente en el caso de negociados con la constructora brasileña Odebrecht, que comprometen a muchos altos funcionarios venezolanos, empezando por el presidente y dos de sus principales lugartenientes, “los miembros de la Asamblea Constituyente, Diosdado Cabello, (y) Jorge Rodríguez”.

 

Ortega anticipó que Diosdado Cabello, recibió “100 millones de dólares en una empresa denominada española (…) cuyos propietarios son sus primos”.

 

Ortega también señaló que Maduro, a través de una empresa registrada en México, controla el sistema de reparto de alimentos de Venezuela, los llamados CLAP, con el que el gobierno intenta afrontar la grave crisis alimentaria en el país y al que la oposición considera como parte del aparato de corruptelas. “Es un empresa mexicana, registrada en México, a nombre de dos personas que se presume que es del presidente Nicolás Maduro”, dijo.

 

Ortega, una antigua simpatizante chavista convertida ahora en un una crítica tenaz de Maduro, virtió las acusaciones en Brasil, un día después de que el presidente asegurara que pedirá una orden de captura internacional a Interpol contra ella. “Las pruebas las tengo conmigo y voy a cederlas a algunos Estados para que procedan a enjuiciar a las personas que corresponda”, aseguró Ortega, que huyó de Venezuela hace días.

 

El punto de ruptura, detalló, fue la formación en Venezuela de una Asamblea Constituyente, que suplantó al poder legislativo “vulnerando la soberanía popular”.