Buenos Aires, 5 de diciembre.- Tras el multitudinario cierre de campaña, el presidente de Bolivia, Evo Morales, se siente seguro de ganar su reelección con contundencia para dominar el futuro Congreso, mientras su principal oponente, Manfred Reyes Villa, especula con llegar a una segunda vuelta, que no auguran las encuestas.
Ante la pública pretensión de Reyes Villa de alcanzar un balotaje, el gobierno le retruca que intentará fugarse a Estados Unidos al día siguiente de las elecciones de este domingo para evitar ir preso por cargos de corrupción durante su mandato como prefecto (gobernador) de Cochabamba.
En el acto de este jueves en El Alto, en el que el presidente se comprometió a aprobar en la futura Asamblea Legislativa Plurinacional, un Seguro Universal de Salud, aumentar la jubilación a los maestros y diversos proyectos de industrialización del país.
La concentración fue de tal magnitud que el propio mandatario se declaró sorprendido, a la vez que hizo un llamado a las clases medias a sumarse a su proyecto de cambio.
Esa exhortación a la clase media fue tomada por la primera candidata a senadora por La Paz, Ana María Romero de Campero, periodista y ex Defensora del Pueblo, quien señaló en el acto que "hay que sacarse el sombrero por Evo que llegó a los nueve departamentos (provincias) en su afán de sembrar unidad".
Otro de los compromisos asumidos por Morales para su nuevo mandato es que la Asamblea Plurinacional amplíe la participación de los bolivianos que residen fuera de su país.
Este 6 de diciembre será la primera vez que una parte (sólo el 6 por ciento del padrón general) de los bolivianos que residen en Argentina, España, Brasil y Estados Unidos, participen en los comicios para elegir presidente y vicepresidente.
