En su segundo día de visita por Brasil, el príncipe Harry, tercero en la línea de sucesión de la cadena británica, se divirtió a pleno sol jugando al voley playa y al rugby, pero sufrió un escrache producto de la escalada en la crisis entre Buenos Aires y Londres por las Malvinas.
Un grupo de manifestantes brasileños le recordó a Henrique de Gales que “Las Malvinas son argentinas” portando una pancarta con la inscripción ‘The Malvinas are argentinians’. Fue durante una carrera atlética en la que participó el príncipe en Río de Janeiro en su segundo día de la gira por suelo brasileño que termina hoy.
Promovida por el Centro Brasileño de Solidaridad con los Pueblos y la Lucha por la Paz (Cebrapaz), durante la protesta contra la ocupación del Reino Unido de las islas Malvinas, cuya soberanía reclama Argentina, los manifestantes también denunciaron y rechazaron el colonialismo británico.
Esta no resultó la única protesta de los brasileños, pues la noche del viernes asistentes a un concierto del músico inglés Morrissey (Steven Patrick) abuchearon al representante de la realeza británica.
Morrissey, conocido crítico de la familia real británica, indicó que “como ustedes saben, Harry está aquí (en Río de Janeiro) hoy. Él vino a tomar el dinero de ustedes. Por favor, no se lo den”. Los asistentes respaldaron sus palabras con aplausos y abucheos al nieto de la reina Isabel II del Reino Unido.
Harry participó de la carrera atlética en el Aterro de Flamengo, un inmenso parque que bordea la bahía de Guanabara.
La carrera ‘Sport Relief‘, de 1,6 Km, reunió niños y jóvenes de organizaciones no gubernamentales, además de limitados físicos, estudiantes y deportistas paralímpicos.
Enrique llegó escoltado por una caravana de diez vehículos y después de terminar la carrera, sudando y bebiendo agua, intercambió palabras con los participantes.
Hoy, el príncipe cerrará sus actividades en Brasil disputando en la ciudad de Campinas, a 100 Km de Sao Paulo, un partido de polo de la Copa Sentebale Royal, creada el año pasado para recaudar fondos para los huérfanos y niños en situación vulnerable de Lesoto. La visita del príncipe tiene también como objetivo ampliar las relaciones del Reino Unido con Brasil.

