La periodista estadounidense Roxana Saberi, detenida en Teherán acusada de espionaje, comenzó a ser juzgada esta semana y podría ser condenada a pena de muerte.
Saberi, de 31 años, nació en Nueva Jersey, EEUU, es hija de padre iraní y madre japonesa y en 2003 viajó a Irán con pasaporte de este país, donde trabajó como periodista para distintas emisoras estadounidenses. En 2006 le fue retirada la acreditación periodística y le ordenaron abandonar el país, lo que no hizo.
En enero de 2009 fue detenida cuando compraba licor en el mercado negro, algo considerado delito en ese país.
El pasado 9 de abril, el fiscal Hasan Zara Dehnavi la acusó de ser espía estadounidense.
