’Viva la familia, viva Juan Pablo II, viva la Iglesia’, cerró su sermón el sacerdote Rómulo Cámpora y la Catedral, con más de 400 personas, respondió con un sorprendente aplauso, en lugar del tradicional silencio de reflexión. La misa vespertina en el principal templo sanjuanino no fue como otras, fue especial y ese detalle de los aplausos fue uno más de los que se dieron a lo largo de casi dos horas de la ceremonia que se hizo en homenaje a los nuevos santos, pero especialmente a Juan Pablo II, cuya reliquia estuvo expuesta durante todo el domingo. Lo más llamativo fue la presencia del Coro Vocacional y la Orquesta Sinfónica de la UNSJ, cuya actuación generó un clima que por momentos fue solemne y en otros de profunda emoción.
Si bien el Coro y la Orquesta intervinieron en los pasajes musicales habituales de la misa, fue después de la Eucaristía y antes de la bendición de despedida que Cámpora indicó que la Orquesta Sinfónica iba a realizar una presentación especial.
‘Es un sencillo homenaje a Juan Pablo II’, aclaró el sacerdote para luego sentarse sosteniendo la reliquia del flamante santo.
Dirigida por Emmanuel Siffert, en la actuación de la Orquesta se presentó también como solista la ganadora del Concurso Mº Vicente Costanza 2013, la alumna Débora Toledo.
‘Cuánta emoción y cuánta paz al encontrarnos en presencia de Dios en este día en que celebramos la misericordia’, dijo Cámpora, quien agregó que siguió por televisión el proceso de canonización. Y aunque se alegró por los nuevos dos santos, en la ceremonia mayoritariamente se refirió a Juan Pablo II, sobre quien describió aspectos de su vida y destacó su fidelidad al Señor pese a los graves golpes que sufrió, a la vez que lo definió como Patrono de la Familia.
‘En una semana de críticas, de desaliento sobre la familia, Dios nos da esta gracia. A pesar de las tragedias que cada uno tenga en su vida, Dios nos da un consuelo: si él pudo, ¿por qué nosotros no?’, dijo.
Por su parte, el relicario fue expuesto en el atrio, junto a una imagen de Juan Pablo II, y tras la misa fue desplazado hacia la puerta del templo para su adoración.

