Buenos Aires, 3 de julio.- Hay ocasiones en las que un hecho policial roza lo grotesco. En la ciudad australiana de Gold Coast una joven que entró a robar a una estación de servicio vestida con un pronunciado escote, fue registrada por las cámaras del circuito cerrado de televisión del local mientras cometía el asalto, sin perder la sonrisa en ningún momento.

Las imágenes muestran a la ladrona cuando entra al lugar, pasa detrás del mostrador del empleado, se abalanza sobre él y lo amenaza con un cuchillo para que abra la caja registradora.

La mujer, que está prófuga, se llevó poco dinero y algunos paquetes de cigarrillos. Luego huyó con un cómplice que la esperaba en un auto, al cual tuvo tiempo de cargarle nafta en la misma estación que había asaltado segundos antes.