Buenos Aires, 12 de septiembre.- Sólo si las vemos de frente o de perfil se aprecia que están embarazadas, por el volumen de la panza. Pero el resto de su cuerpo está extremadamente delgado. Y no estamos hablando de mujeres que por su constitución son delgadas y se siguen manteniendo así durante el embarazo. Se trata de un estado obsesivo, enfermizo, que hace que las futuras madres hagan cualquier cosa por mantenerse delgadas, poniendo en riesgo su salud y la del bebé.
Para muestra alcanza un botón. Victoria Beckham dio a en luz en julio y ya se mete en una talla XXS. ¿Cuál es el precio que se paga por la obsesión por la talla cero?
La mujer del David Beckham tenía previsto presentar su colección primavera-verano 2012 en la Semana de la moda en Nueva York, durante el pasado 8 de setiembre, para lo cual, en ese entonces debía estar perfecta.
La perfección para ella era volver a la "talla cero" y perder los 10 kilos que ganó durante el embarazo de su último hijo. Y cumplió su objetivo.
La pequeña Harper Sever nació el 10 de julio, y su mamá, desde entonces, no había salido de su casa. Recluida en su mansión de Malibú, Victoria, de 37 años, se recuperaba de su cuarta cesárea a pura voluntad y esfuerzo.
El aislamiento y desaparición de la cantante y diseñadora ha disparado todas las alertas.
La prensa británica asegura que Vicky se ha sometido a la dieta de los cinco puñados. Este calvario le permite hacer cinco comidas diarias, y la ración es el tamaño del puño de una mano.
Además de este plan estricto de alimentos, la mujer de David Beckham estaría preparándose para volver a retomar la actividad física, con una rutina de ejercicios diaria, de la mano de Trancy Anderson (coach de Shakira y de Countney Cox). Su méodo consiste en un plan de 100 minutos de cardio y estiramiento durante seis días a la semana.
En el sector más exclusivo de Nueva York, el Upper East Side, esta nueva tendencia está asustando a los expertos de la salud, que no ven con buenos ojos cómo cada vez más las embarazadas hacen de todo con tal de no perder su figura. La llaman mommyrexia, para plasmar una obsesión que escapa de todo lo saludable con tal de mantenerse flacas.
Celebridades como Angelina Jolie y Nicole Kidman, en su momento, o Victoria Beckham, en la actualidad, tienen su parte de "responsabilidad" en esta tendencia, ya que se muestran muy delgadas durante sus embarazos.
Pero el hecho de que ellas mismas, como otras mujeres (por su influencia o no) valoren más su imagen que su salud o la de sus hijos, da cuenta de que se trata de un problema de la sociedad y los valores que nos mueven. Todas se convierten en víctimas.
