Buenos Aires, 7 de junio.- Los conservadores se impusieron hoy a los socialdemócratas en las elecciones europeas, aunque con desgaste en los países donde gobiernan, mientras la ultraderecha ganó terreno, según resultados provisionales publicados por el Parlamento Europeo (PE).



Tras cuatro jornadas de votación, los 27 Estados miembros de la Unión Europea (UE) pusieron fin hoy a las mayores elecciones democráticas del mundo -después de los comicios en la India-, y las primeras celebradas en el continente desde el inicio de la crisis económica mundial.



Sólo un 43,3% de los 375 millones de ciudadanos que tenían cita con las urnas acudieron al llamado para elegir a los 736 eurodiputados -751 cuando entre en vigor el Tratado de Lisboa- que conformarán durante los próximos 5 años el único parlamento multinacional del mundo.



Se trata de la tasa más baja de participación en la historia de las elecciones europeas -2 puntos respecto a 2004, cuando fue del 45,47%- lo que confirma el divorcio entre la ciudadanía y sus instituciones en un contexto marcado por la parálisis del proyecto de integración tras el No de Irlanda al tratado de Lisboa, y por la mayor recesión económica desde la Segunda Guerra Mundial.



Por tercera vez consecutiva, el grupo conservador del Partido Popular Europeo (PPE) será la mayor fuerza en la Eurocámara con alrededor del 40% de los votos y entre 263 y 273 escaños, seguida por los Socialistas Europeos (PSE), con un 26% de los sufragios y entre 155 y 165 bancas.



Los demócratas y liberales se ubican en tercer lugar con entre 78 y 84 eurodiputados -frente a los 100 actuales-, seguidos de los Verdes, que ganan peso al pasar de 43 a entre 52 y 56 escaños.



También la Izquierda Unitaria baja al caer de 41 a entre 33 y 37 eurodiputados, mientras los soberanistas de Unión por una Europa de las Naciones también obtendrían igual número de escaños.



Los socialistas no han conseguido capitalizar el descontento de los ciudadanos en los países en recesión en los que gobiernan los conservadores, situación de la que si sacaron provecho los partidos minoritarios, de extrema derecha y euroecépticos.



Entre los beneficiarios se encuentra el ultraderechista Partido Liberal Austriaco (FPO), el Partido para la Libertad (PVV) de Holanda, liderado por el antieuropeo y xenófobo Geert Wilders, que se situó como la segunda fuerza del país, y el partido de extrema derecha finlandés Trae Finns, que logró un representante en la Eurocámara.



Los resultados en las europeas tendrán sin duda una lectura en clave nacional sobre todo en los principales países del continente afectados por la recesión y tasas de desempleo inéditas en las últimas décadas, y donde se celebran elecciones próximamente o los gobierno se encuentran en la cuerda floja.



En Alemania, la Unión CDU-CSU – cristiano demócratas (CDU) y social cristianos de Baviera (CSU)-, que lidera la canciller federal µngela Merkel, se impuso con claridad en las elecciones europeas.



Los conservadores lograron un 38 % de los votos, mientras el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), que forma parte del actual gobierno de "Gran Coalición", obtuvo un 20,8 %, resultado similar a la debacle sufrida en 2004.



Junto con la Unión, el partido liberal (FDP) fue el gran ganador de la jornada al mejorar en casi 5 puntos los resultados obtenidos en las anteriores elecciones al pasar del 6,1% al 10,9%, es decir un 4,8% más.



Las elecciones europeas tienen en Alemania una lectura en clave de primarias de cara a las generales que se celebrarán en septiembre, cuando la líder conservadora µngela Merkel buscará revalidar su cancillería.



Aunque en los comicios generales la participación es mucho más elevada, lo que explica que en 2005 el PSD perdiera por un estrecho margen ante CDU-CSU, el avance del FDP permitiría sustituir la actual coalición por una alianza entre conservadores y liberales.



Los verdes alemanes bajan al conseguir un 12%, en cambio, aumenta la Izquierda (Die Linke) con un 7,6%.



En Francia, la crisis económica no puso en discusión la hegemonía de la alianza de derecha gobernante UMP (Unión por un Movimiento Popular), del presidente Nicolas Sarkozy, que logró hoy un 28% de votos.

Pese a la impopularidad del líder francés, la derecha obtiene su primer gran triunfo en las europeas desde 1994, después de la derrota sufrida en 2004 con Jacques Chirac al frente de la presidencia.

En cambio, el Partido Socialista (PS) de Martine Aubry, sucesora de SégolŠne Royal, sufre un descalabro al no superar la barrera del 20% y conseguir sólo un 16,8% de los sufragios, frente al 28,9% cosechado hace 5 años.



Por su parte, los ecologistas de Daniel Cohn Bendit, ex líder del Mayo francés, se alzaron en la tercera posición con un (16,2%) por delante del MODEM (Movimiento Democrático) del aspirante a presidente Fran‡ois Bayrou, con apenas un 8,5% de los sufragios.



En tanto, el Frente Nacional del ultraderechista Jean Marie Le Pen, obtiene un 6,5% de los votos y los euroescépticos de Libertas, un 4,8%, al igual que el Nuevo Partido Anticapitalista del joven Olivier Besancenot.



En Italia, los escándalos amorosos y las fotos comprometidas publicadas del primer ministro Silvio Berlusconi no han quitado votos al Partido de la Libertad (PDL), que es el claro vencedor con un 39% de los votos, frente al opositor Partido Demócrata (PD), con un 27,5%.

También la Liga del Norte de Umberto Bossi y aliada de Berlusconi obtiene un 9,5%.



En España, el conservador Partido Popular (PP), liderado por Mariano Rajoy se impone con un 42,3% de los votos frente al gobernante Partido Socialista (PSOE) del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, con un 38,51%, lo que se traduce en 23 y 21 escaños respectivamente en la Eurocámara.



Por su parte, la Coalición por Europa, en la que están integrados los nacionalistas catalanes de CiU y el Partido Nacionalista Vasco (PNV) entre otros, consigue un 4,8% de los votos y 2 escaños, al igual que Izquierda Unida (IU-ICV), con el 3,7% de los sufragios. La novedad es la entrada de UPyD (Unión, Progreso y Democracia) de Rosa Díez, que consigue un escaño, como Europa de los Pueblos, que integra a independentistas catalanes, vascos y gallegos (ERC, Aralar, BNG).



El triunfo del PP refuerza el liderazgo de su líder, Mariano Rajoy, que celebró como si se tratara del punto de partida en el camino hacia la conquista de la presidencia del gobierno. "Los españoles han expresado su voluntad de cambio", dijo Rajoy, mientras desde el PSOE se atribuyó la derrota al desgaste provocado en los gobiernos por la crisis económica.



En tanto, en el Reino Unido, los primeros datos oficiales apuntan a que el partido Laborista del primer ministro Gordon Brown quedará relegado al cuarto puesto, con un 14,4% de los votos, por detrás de los conservadores, con un 28,1%, los antieuropeos del UKIP, con un 18,4% y los liberales demócratas, con un 14,4%.



La situación de Brown, quien hoy reiteró que no va a dimitir, es cada vez más delicada tras la debacle en las elecciones municipales y europeas y la fuga de ministros a raíz del escándalo por los abusos de los gastos de los parlamentarios.