México divulgó ayer nuevos datos que apuntan a que la propagación de gripe A en el país puede ser menor a lo que las autoridades temían, aunque el Gobierno mantiene un optimismo moderado tras confirmar que en las últimas horas no ha aumentado la cifra de muertos a nivel nacional.
Nuevas pruebas de laboratorio redujeron la cifra de posibles muertos por la enfermedad a 87 desde una estimación máxima de 176, luego de que muestras tomadas a fallecidos resultaran negativas, según la Secretaría de Salud mexicana.
Después de haber analizado 1.105 muestras de pacientes que enfermaron en México y presentaban síntomas sospechosos, las autoridades sanitarias confirmaron ayer que 454, menos de la mitad, corresponden a contagiados con el virus AH1N1, el cual se ha cobrado la muerte comprobada de 19 personas personas en todo el país.
Además, entre la noche del viernes y la mañana de ayer no se registró ningún aumento en la cifra de víctimas mortales causadas por el virus.
Asimismo, la Alcaldía de Ciudad de México, la urbe más afectada en el mundo por la epidemia de la gripe A, informó que la capital cumple ya dos días sin registrar decesos, si bien 11 de las 19 víctimas mortales contabilizadas hasta ahora en el país ocurrieron en esa metrópoli.
En conferencia de prensa, el ministro mexicano de Salud, José Angel Córdova, afirmó que de momento solo hay dos casos adicionales sospechosos de haber fallecido por la gripe A, lo que será confirmado o descartado con nuevas pruebas de laboratorio.
En días pasados aumentó el número de víctimas comprobadas por la gripe A en México, no porque murieran más personas en cada jornada, sino porque las autoridades empezaron a revisar con mejores instrumentos clínicos cientos de muestras de casos considerados "sospechosos", algunos registrados incluso antes de que se iniciara la alerta sanitaria, el pasado 23 de abril.
Sin embargo "sería precipitado todavía decir que ya pasamos el momento más complicado, lo que sí creo (…) es que estamos en un etapa de estabilización" de la enfermedad, precisó Córdova.
Para los mexicanos -que pasan un segundo fin de semana en casa, con tiendas y negocios cerrados en todo el país y sin restaurantes, bares, cines y museos en la capital-, los datos son alentadores.
"Vamos a atravesar la emergencia pronto, según lo que veo, pero no vamos a volver a una situación normal. Vamos a estar en una nueva situación, viviendo con el virus", dijo el alcalde de ciudad de México, Marcelo Ebrard.
Aunque el Gobierno federal mexicano reconoció que la moderación en la aparición de casos es positiva, advirtió que es muy pronto para decir que se ha controlado al virus. Además recordó que las epidemias pueden volver a atacar luego de que se estabilizan los contagios iniciales.
Por su lado, un alto funcionario de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó ayer que una pandemia de la nueva cepa de gripe aún es "inminente", pese a que todavía no sale de manera sostenida fuera de Norteamérica.
Michael Ryan, director de Alerta y Respuesta Global de la OMS, dijo que sigue siendo probable que el nivel de alerta de pandemia sea elevado desde su actual fase 5 a 6, el más alto en la lista. El funcionario explicó que "una pandemia es inminente, debido a que estamos viendo una expansión de la enfermedad".

