El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció ayer que en los próximos días promulgará una ley para nacionalizar la explotación del oro y sus actividades vinculadas en el país. La medida será ejecutada de manera directa por el Ejecutivo nacional, a través de los poderes extraordinarios otorgados por la Asamblea Nacional al presidente Chávez.

El mandatario hizo el anuncio a través de un contacto telefónico establecido ayer con un acto oficial, transmitido en vivo por medios estatales, en el que Venezuela recibió nuevos equipos militares comprados a Rusia. ‘Vamos a tomar la zona del oro, porque eso está ahí anarquizado‘ por las ‘mafias‘ y el ‘contrabando‘ que roban las reservas de este metal existentes en el país, según el mandatario.

‘Vamos a nacionalizar el oro y vamos a convertirlo, entre otras cosas, en reservas internacionales, porque el oro sigue incrementando su valor y no podemos permitir que se lo sigan llevando‘ ilegalmente, continuó ayer Chávez. ‘Tengo ya las leyes para reservar al Estado la exploración y explotación del oro y todas las actividades conexas‘, enfatizó el mandatario venezolano.
La explotación de oro ya fue nacionalizada una vez en Venezuela en 1965 y su producción pasó a manos de dos empresas estatales, primero Minerven y más tarde la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), que concentra actualmente la actividad minera en el país.

Sin embargo, el gobierno nacional aún permitía la operación de grandes compañías mineras transnacionales como Crystallex International y Vanessa Ventures (Canadá), Hecla (EEUU), Rusoro (Rusia) y Citic Group (China), a través del esquema de concesiones temporales que otorga el Estado. Ahora, estas empresas deberán pasar a conformar empresas mixtas en sociedad con el Estado venezolano, otorgando a este último la mayoría del capital.

El presidente Chávez detalló que la idea es convertir las reservas de oro de Venezuela en un patrimonio que dé seguridad financiera al país, ante la inestabilidad creciente de los mercados bursátiles y de las cotizaciones del dólar a nivel internacional.

En Venezuela los grandes productores nacionales deben vender 60 por ciento de su producción al Banco Central y sólo pueden exportar el resto. Por estos momentos, la inflación sigue siendo la más alta del continente y Chávez necesita fuertes sumas de dinero para costear su campaña a las elecciones presidenciales del 2012.