El liberal Bronislaw Komorowski y el conservador Jaroslaw Kaczynski cerraron ayer la campaña electoral para los comicios a la Presidencia de Polonia de este domingo, en los que los polacos eligen al sucesor del presidente Lech Kaczynski, hermano gemelo del segundo, fallecido en abril en un accidente aéreo.

El liberal Komorowski, definido como moderado y conciliador, es el claro favorito en todas las encuestas para hacerse con la presidencia de Polonia, cargo que ya ocupa de manera interina tras la muerte de Lech Kaczynski.

Sin embargo, tendría que esperar a la segunda vuelta prevista para el 4 de julio para ratificar sus pretenciones.

Aunque parte de la prensa le califica de político anodino y sin carisma, para la mayoría de los analistas políticos Komorowski (Oborniki Slaskie, 1952) tiene la personalidad idónea para asumir la jefatura del estado y asegurar una colaboración con el ejecutivo, sin vetos ni sobresaltos.

"Sabe negociar, es conciliador, puede que sea gris pero es muy inteligente y cada vez más activo", explica la analista del Instituto de Asuntos Públicos, Agnieszka Lada, que compara este talante con el del fallecido Lech Kaczynski, quien mantuvo una difícil cohabitación con el gobierno del primer ministro Donald Tusk reflejada en sonadas discrepancias.

Como presidente del Parlamento, Komorowski asumió la jefatura del estado de forma interina a raíz del desastre de Smolensk, en el que el pasado 10 de abril murieron los 96 ocupantes del avión presidencial polaco.

Durante la época comunista, Komorowski militó en el sindicato Solidaridad, el movimiento clandestino de oposición a la dictadura liderado por Lech Walesa, una militancia que le llevó a la cárcel.

Con la llegada de la democracia, comenzó su carrera política, primero como diputado, luego como ministro de Defensa con el gobierno del hoy presidente del Europarlamento, Jerzy Buzek. Posteriormente, fue vicepresidente y presidente del Parlamento y ahora candidato a la jefatura del estado.

El político liberal es abiertamente europeísta, y ya ha declarado en varias ocasiones su voluntad de continuar la línea de Donald Tusk, lo que hace que en Bruselas se prefiera su victoria ante el euroescepticismo de Jaroslaw Kaczynski.

Bronislaw Komorowski está casado desde hace más de 30 años y es padre de cinco hijos.