Al menos un presunto islamista irrumpió ayer con un auto en una fábrica de gas cerca de Lyon, en el sureste de Francia con intención de volar el complejo, y una cabeza amputada fue hallada clavada en un poste en la entrada cerca de banderas con inscripciones en árabe. Fue el primer atentado de la negra jornada de ayer, y su motivación yihadista trajo de inmediato el recuerdo de los atentados contra el semanario satírico ‘Charlie Hedo’ y un supermercado judío en París, la capital francesa, que se saldaron con un total de 17 víctimas hace medio año.

El atacante, que fue detenido, derribó la puerta de entrada con su vehículo, que luego se estrelló contra un conjunto de garrafas de gas, provocando una explosión que causó heridas a dos personas pero estuvo lejos de la magnitud que podría‘ haber alcanzado con un ataque más certero.

Al superar los controles, el atacante decapitó a un hombre, jefe de una empresa de reparto, cuya cabeza colgó en una de las vallas que protegen el lugar, la rodeó de pancartas reivindicativas y luego estrelló su vehículo a gran velocidad contra unas bombonas de gas.

Posteriormente, el sospechoso, identificado como Yasin Salhi, fue reducido por uno de los bomberos que acudió al lugar, antes de ser arrestado, según indicó el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, que se desplazó hasta Saint-Quentin-Fallavier.

‘La intención fue, sin duda, causar una gran explosión. Fue un ataque terrorista‘, dijo el presidente de Francia, François Hollande en Bruselas, luego de verse forzado a abandonar una cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) para regresar de urgencia a París para mantener reuniones con los principales funcionarios de seguridad y defensa.

Hollande dijo que el vehículo, que era manejado a toda velocidad por ‘una persona, quizás acompañada de otra‘, tiró abajo la entrada de la fábrica, ubicada en la localidad de Saint-Quentin-Fallavier, 40 Km al sudeste de Lyon, la segunda ciudad de Francia.‘

El presunto autor del ataque, identificado como Yacine Salhi, de 35 años, había estado ‘bajo el radar‘ de los investigadores entre 2006 y 2008 por presuntos vínculos con grupos islamistas, pero no tenía antecedentes policiales, dijo el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, en el lugar del atentado.

El hombre, padre de tres hijos y residente en Saint-Priest, en los arrabales de Lyon, está detenido y se ha lanzado una investigación antiterrorista.

Otras personas que han podido participar en este crimen abyecto han sido detenidas. La investigación dirá si están implicadas y, si lo están, de qué manera.

Al borde de un ataque de nervios, la esposa del presunto autor del atentado, que luego fue detenida por la policía, expresó en la emisora de radio ‘Europe 1‘ su sorpresa por los hechos y aseguró que son ‘musulmanes normales‘ que siguen el ayuno del Ramadán, pero consideró imposible que su esposo cometiera ese atentado.

‘No veo el interés que tendría en hacer esto‘, dijo la mujer, que señaló que Salhi trabaja como chófer en una empresa de reparto. Además, el Gobierno francés informó de que el bombero que consiguió reducir al presunto autor del atentado resultó ‘ligeramente herido‘ al enfrentarse con el agresor.