A principios de noviembre, dos diques con desechos de un complejo minero de la empresa Samarco en el distrito de Bento Rodrigues, estado de Minas Gerais, se rompieron y provocaron una ola viscosa que barrió con todo a lo largo de 60 kilómetros, dejando varios muertos y varios heridos. Además, la zona quedó inhabitable.

En las últimas horas, el alud de barro llegó al mar, convirtiéndolo en una gran masa de agua marrón.