Vaticano, 5 de abril.- El papa Francisco recordó hoy y pidió alivio
para los cristianos perseguidos por su fe e imploró la paz en Siria,
Irak, Libia, Yemen y en los otros lugares donde siguen abiertos
conflictos, durante su mensaje de Pascua tras la misa del Domingo de Resurrección.
‘Pedimos a Jesús victorioso que alivie el sufrimiento de tantos
hermanos nuestros perseguidos a causa de su nombre, así como de
todos los que padecen injustamente las consecuencias de los
conflictos y las violencias que se están produciendo‘, dijo el
pontífice desde el balcón de la logia central de la basílica
vaticana, a la que se asomó para leer el mensaje e impartir la
bendición ‘Urbi et Orbi‘ (a la ciudad y al mundo).
Tras oficiar la misa del Domingo de Resurrección bajo la
incesante lluvia que caía hoy en Roma, Francisco se asomó al balcón
de la basílica para dar el mensaje de Pascua en el que enumeró y
pidió la paz en todos los conflictos aún abiertos en el mundo.
‘Una paz para este mundo sometido a los traficantes de armas‘,
denunció también en su mensaje.
Francisco recordó a todos los que han perdido su vida por los
conflictos, los que ha sido secuestrados o han tenido que abandonar
sus casas y seres queridos.
Y especialmente ‘a los jóvenes asesinados el pasado jueves en la
Universidad de Garissa, en Kenia‘.
Citó Siria e Irak y pidió ‘que cese el fragor de las armas y se
restablezca una buena convivencia entre los diferentes grupos que
conforman estos amados países‘
Reiteró su llamamiento a la comunidad internacional para que ‘no
permanezca inerte ante la inmensa tragedia humanitaria dentro de
estos países y el drama de tantos refugiados‘.
En sus suplicas mencionó Tierra Santa y pidió que ‘crezca entre
israelíes y palestinos la cultura del encuentro y se reanude el
proceso de paz, para poner fin a años de sufrimientos y divisiones‘.
También imploró la paz para Libia y para que concluya ‘el absurdo
derramamiento de sangre por el que está pasando, así como toda
bárbara violencia‘, al igual que en Yemen, donde instó a que
‘prevalezca una voluntad común de pacificación, por el bien de toda
la población‘.
Francisco habló, asimismo, del acuerdo firmado en Lausana (Suiza)
sobre el programa nuclear iraní y deseó que ‘sea un paso definitivo
hacia un mundo más seguro y fraterno‘.
Mencionó y pidió que llegue la paz a ‘Nigeria, Sudán del Sur, en
las diversas regiones del Sudán y la República Democrática del
Congo‘.
El pontífice argentino reiteró su deseo de paz en Ucrania, con el
esfuerzo y el compromiso de todas las partes interesadas. Aseguro que ‘el mundo propone imponerse a toda costa, competir,
hacerse valer‘, y entonces pidió a los cristianos que sean, sin
embargo, ‘disponibles y respetuosos‘ y ‘que no se ceda al orgullo
que fomenta la violencia y las guerras‘ y se ‘tenga el valor humilde
del perdón y de la paz‘.
‘Esto no es debilidad, sino auténtica fuerza‘, dijo en este
mensaje que concluye los ritos de la Semana Santa.
Francisco terminó pidiendo la paz ‘para tantos hombres y mujeres
sometidos a nuevas y antiguas formas de esclavitud‘ y ‘para las
víctimas de los traficantes de droga, muchas veces aliados con los
poderes que deberían defender la paz y la armonía en la familia
humana‘.
Y recordando a ‘los marginados, los presos, los pobres y los
emigrantes, tan a menudo rechazados, maltratados y desechados; a los
enfermos y los que sufren; a los niños, especialmente aquellos
sometidos a la violencia; a cuantos hoy están de luto‘.
