Al finalizar el primer viaje de un Papa en dos mil años a la isla de Chipre, donde comenzó a evangelizar San Pablo, Benedicto XVI criticó ayer el bloqueo israelí a la franja de Gaza, al tiempo que pidió "esfuerzo internacional concertado" para aliviar tensiones en Medio Oriente "antes que se produzca otro baño de sangre".
El mensaje final del Papa a la región fue el referencia directa a la masacre de activistas de la Flotilla de la Libertad, la mayoría turcos, que el lunes pasado fue atacada por comandos israelíes cuando intentaron romper el bloqueo a la franja de Gaza con un cargamento de ayuda humanitaria para los palestinos.
"La ocupación israelí de los territorios palestinos dificulta la vida cotidiana, la economía y la vida social y religiosa", dijo el Papa, que dejó plasmó su pensamiento en el documento del Vaticano que denuncia "el desprecio por la ley internacional", abusos de los derechos humanos y un éxodo de cristianos que huyen del conflicto.
El pontífice concluyó una visita de tres días a la dividida isla de Chipre, una encrucijada política y cultural entre Europa y Oriente Medio, con una misa para la comunidad católica de la pequeña isla, que es mayormente cristiana ortodoxa.
Al final de la misa, el Papa entregó simbólicamente un documento de trabajo de 40 páginas, con acento político, para una reunión de los obispos de Oriente Medio en el Vaticano en octubre.
"Durante décadas, el conflicto israelí-palestino pendiente de resolver, el desprecio hacia la ley internacional, el egoísmo de las grandes potencias y la falta de respeto por los derechos humanos han alterado la estabilidad de la región y sometido a poblaciones enteras a niveles de violencia que les llevan a la desesperación", dijo el documento.
Conocido en latín como "Instrumentum Laboris", el documento será la base de trabajo para las dos semanas de discusiones entre el Papa, funcionarios del Vaticano y todos los obispos de Oriente Medio para tratar el futuro de los cristianos en la región.
El Vaticano apoya la creación de un Estado palestino junto al derecho de Israel a existir dentro de unas fronteras internacionales reconocidas, pero sus relaciones con el Tel Aviv han sido ásperas muchas veces y las tensiones se hicieron evidentes en algunas partes del documento.

