El papa Francisco ofreció ayer un mensaje a favor de la paz en el día de su llegada a Seúl (capital surcoreana), que marca el comienzo de una visita a Corea del Sur empañada por un nuevo ensayo de misiles de la vecina Corea del Norte.

En su primer discurso oficial, el Papa confesó que le ‘preocupa especialmente‘ la búsqueda de la paz en la península coreana, ya que ‘afecta a la estabilidad de toda la región y de todo el mundo, cansado de guerras‘, apuntó. ‘Hay que derribar los muros del odio promoviendo una cultura de reconciliación y solidaridad‘, sentenció Francisco, que se expresó en inglés en su comparecencia conjunta con la presidenta surcoreana, Park Geun-hye.

El Papa instó a las dos Coreas a ‘buscar la paz‘ y poner fin a las demostraciones de fuerza ‘inútiles‘, en una ceremonia en el palacio presidencial de Seúl. ‘La paz requiere amor y respeto mutuo‘, dijo Francisco en inglés en su comparecencia conjunta con la presidenta surcoreana, al tiempo que destacó el papel de la diplomacia para fomentar el diálogo por encima de ‘demostraciones de fuerza inútiles‘.

Ambos mantuvieron un diálogo monopolizado por el conflicto coreano, según indicó el portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi. Park deseó que ‘el dolor de las Coreas pueda curarse con la visita‘ del Papa, al que pidió ‘guiar hacia la reconciliación‘ a Norte y Sur, cuyas relaciones permanecen deterioradas.

Escasas horas antes, Corea del Norte lanzó al mar cinco proyectiles de corto alcance, en un acto que se interpretó como una respuesta a la visita del Papa al país vecino.

El argentino Jorge Bergoglio, que permanecerá en Corea del Sur hasta el lunes, recibió una cálida acogida a su llegada al aeropuerto de Seongam, donde fue recibido por la Presidenta, por discapacitados y familiares de algunos de los 304 fallecidos en el naufragio del buque Sewol. El Vaticano agradeció que la jefa de Estado surcoreana acudiera a recibir al pontífice a la pista de aterrizaje del aeropuerto, un detalle ‘inusual‘ en palabras de Lombardi.

En la ceremonia de bienvenida destacó el saludo de una inmigrante boliviana que transmitió al Papa el ‘enorme cariño‘ de su comunidad, así como las lágrimas de la madre de uno de los adolescentes fallecidos en el ferry, a quien Francisco consoló. Previamente, en el avión el pontífice envió sus ‘mejores deseos‘ al presidente de China, Xi Jinping, al sobrevolar por primera vez territorio de este país, lo que se interpreta como un signo de relajación en las tensas relaciones entre China y el Vaticano.

Bergoglio mantendrá hoy un encuentro con jóvenes en la VI Jornada de la Juventud Asiática (JJA) católica y mañana tendrá lugar su mayor baño de masas en la ceremonia de beatificación de 124 mártires surcoreanos.

El gigantesco dispositivo policial de la visita estará condicionado por la habitual tendencia a la improvisación del Papa, que además ha elegido para su recorrido por el país un modesto utilitario Kia Soul sin blindaje antibalas. Fuentes: Efe y Télam