Atento a la batalla judicial en los EEUU entre Argentina con los fondos buitre, y sus consecuencias en el mundo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió ayer un nuevo documento en el que busca frenar el accionar de los holdouts, al proponer reformas para abordar los problemas de la acción colectiva así como para modificar la cláusula ‘Pari Passu‘.

En ese sentido, el organismo financiero multilateral advirtió ayer que los fallos del juez de Nueva York Thomas Griesa pueden ‘exacerbar problemas de acción colectiva‘ en las reestructuraciones de deudas soberanas y destacó la necesidad de modificar los contratos futuros para evitar problemas como los que enfrenta Argentina.

El documento del FMI se publicó un par de horas antes que se conociera un nuevo fallo de Griesa que ordena a la Argentina a reponer al Bank of New York Mellon (BoNY) como el agente de pago de la deuda reestruturada y a su vez baje a la opción de pago de Nación Fideicomisos. Esta opción, que se habilitó tras la aprobación por parte del Congreso de la Ley de Pago Soberano, busca ofrecer una alternativa de pago a los bonistas regulares que no pueden cobrar porque Griesa insiste con bloquear los fondos hasta tanto no se le pague también a los buitre los 1330 millones de dólares más intereses que él ordenó al país pagar. Por este bloqueo Argentina está en default desde el 30 de julio pasado.

Sin esta condición, dice el fallo de Griesa, no levantará la orden de desacato que la semana pasada dictó contra Argentina.

El papers del FMI de 48 páginas presentado en Washington plantea su evaluación sobre las reformas realizadas en los contratos para ‘abordar los problemas de acción colectiva para lograr reestructuraciones de manera ordenada en materia de deuda soberana‘. Allí, surgen una serie de propuestas a partir de la ronda de consultas realizadas por el organismo en los últimos 18 meses, con referentes del mercado, entre los que se cuenta a la Asociación Internacional del Mercado de Capitales (ICMA), que agrupa a un conjunto de bancos inversores. Por ello el FMI recomienda la necesidad de modificar los procesos de reestructuración de deuda para evitar batallas legales como la que enfrenta Argentina e imponer el mejoramiento de las cláusulas colectivas planteadas en los nuevos contratos de colocación de deuda soberana. En el caso de la ’Pari Passu’, el organismo propone modificar dicha cláusula en cuanto a las obligaciones en el orden internacional respecto a que no se debe requerir que el emisor pague en iguales condiciones a todos sus acreedores. En segundo lugar, se propone incluir en los contratos una denominada Cláusula de Acción Colectiva (CAC) que permita abordar con mayor facilidad los problemas que pudieran surgir en casos similares al caso argentino. (DyN, Télam)