Quito, 1 de octubre .- Los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) trasmitieron anoche al presidente de Ecuador, Rafael Correa, el enérgico repudio de los países miembros ante el intento de golpe de Estado que sufrió ayer y el "beneplácito" generalizado por la rapidez con que sofocó el intento desestabilizador.
Los cancilleres fueron recibidos por Correa en el Palacio Carondelet, sede del gobierno, a las 20:37 (22:37 de Argentina) y recibió los saludos que le transmitieron los ministros, cuya presencia en Quito fue resuelta anoche en Buenos Aires, durante la cumbre que convocó con urgencia el secretario general de la Unasur, el ex presidente argentino Néstor Kirchner, ante los hechos ocurridos en Ecuador.
Abrió la lista de oradores, por orden alfabético, el canciller de Argentina, Héctor Timerman, quien manifestó que es "un honor y un orgullo acompañarlo junto a toda América Latina para dar una fuerte comunicación de no permitir nunca más golpes de Estado".
Además, Timerman felicitó a Correa por la "lección de democracia" que dio al sojuzgar la intentona golpista cristalizada por un millar de efectivos de la Policía Nacional que se amotinaron en protesta por la aplicación de una ley que, dijeron, les provocará una merma en sus ingresos.
Y, por último, señaló en su rol de primer orador del encuentro que adhería anticipadamente a todas las palabras que se aprestaban a pronunciar sus colegas "confiando en la unidad que existe en este momento en la Unasur para la construcción de una patria grande y democrática".
Junto a Timerman estaban presentes los cancillers de Bolivia, David Choquehuanca; Chile, Fernando Schmitd; Colombia, María Angela Olguín; Perú, José Antonio Garcia Belaunde; Uruguay, Luis Almagro y Venezuela, Nicolás Maduro, así como el vicecanciller de Paraguay,José Lara Castro, y el representante de Brasil ante las Naciones Unidas, Antonio Patriota.
También estuvieron presentes por Argentina Rafael Folonier, en representación del secretario general de la Unasur, Néstor Kirchner, y el titular del área de Política de América Latina de la Cancillería, Diego Tetamanti.
Los presidentes de los países que integran la Unasur se reunieron anoche en Buenos Aires y durante la madrugada de hoy emitieron un enérgico repudio al intento de golpe de estado registrado ayer en Ecuador.
Al final tomó la palabra Correa para agradecer la solidaridad del bloque con el pueblo Ecuatoriano e hizo un relato pormenorizado de cómo fueron los acontecimientos.
Para comenzar, dijo estar "congratulado de que todos los representantes de América Latina tengan tan claro que (lo que ocurrió ayer en su país) no se trató de un reclamos salarial, como dice alguna prensa corrupta de Ecuador, sino de una conspiración golpista".
El mandatario confirmó que hay cuatro muertos, uno de ellos civil que fue a intentar salvarlo mientras estaba secuestrado por los policias insurrectos en el Hospital de la Policía Nacional; otro un custodio presidencial y otras dos personas que no identificó.
También señaló que hay 40 heridos, uno de ellos en coma y en estado desesperante, y otro que ha quedado paraplégico.
Correa reiteró varias veces ante los cancillereres de la Unasur que "estos grupos de policías son verdadersos asesinos conspiradores" y aseguró que "hubo una coordonación para generar el caos".
"Estos asesinos son potenciales grupos paramilitares", agregó, para luego ratificar que "los cabecillas van a ser identificados y fuertemente sancionados; no habrá ni perdón ni olvido ni impunidad", enfatizó.
Anoche los mandatarios de Unasur, convocados en forma urgente por Néstor Kirchner, acordaron enviar a sus cancilleres para dar una muestra de compromiso del nucleamiento con el sistema democrático, y advirtieron que los países miembros dispondrán sanciones en caso de cualquier ruptura del orden constitucional.
Esto mismo fue ratificado por Timerman al ingresar al Palacio Carondelet para entrevistarse con el presidente Correa.
Los presidentes acordaron además que en la próxima cumbre, el 26 de noviembre, en Guyana, el bloque adoptará un protocolo adicional a sus instrumentos constitutivos, para incorporar la cláusula democrática, por la cual sólo permanecen en el seno del organismo los países que mantienen su orden constitucional.
