EEUU concluyó ayer la retirada de las tropas de combate de Irak y prepara un nuevo capítulo con la operación "Nuevo Amanecer", pese a que ese país aún afronta brotes de violencia y el reto de formar un nuevo Gobierno.

Con el retiro, y tras siete años y medio de operativos, la "Operation Iraqi Freedom" queda oficialmente cerrada, citó la MSNBC declaraciones del portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Philip Crowley. Es un "momento histórico", comentó el portavoz.

La retirada de la última brigada militar de EEUU en Irak se produjo mucho antes del plazo fijado por el presidente Barack Obama para poner punto final a las operaciones de combate en el país árabe para el próximo 31 de agosto.

El repliegue militar, en realidad, comenzó unos días antes pero, por razones de seguridad, las autoridades castrenses esperaron hasta la salida de la última brigada para anunciarla, según se supo ayer.

Salvo alguno que otro vehículo averiado y el cruce de algún camello, el último convoy de la Cuarta Brigada Stryker de la Segunda División de Infantería comenzó su cruce hacia Kuwait en la madrugada del jueves sin ningún incidente, pese a temores de que hubiese minas sembradas en las carreteras.

Imágenes de la televisión estadounidense mostraban ayer la emotiva llegada de centenares de soldados a la base aérea Lewis McChord, en el estado noroccidental de Washington. Allí fueron recibidos por amigos y familiares, entre abrazos, sonrisas y lágrimas, banderas estadounidenses y música patriótica.

De los 56.000 soldados aún en Irak, 6.000 saldrán para el próximo 1 de septiembre, cuando dé inicio la llamada operación "Nuevo Amanecer", en la que 50.000 soldados estadounidenses participarán en tareas de estabilidad, asesoramiento, capacitación y apoyo a las fuerzas de seguridad iraquíes.

Esos soldados, sin embargo, estarán listos para misiones de combate si es necesario, según el Pentágono.

En ese sentido, el portavoz del Pentágono, Bryan Whitman, dijo que sería un error "decir que la misión de combate ha llegado a su fin debido a la retirada de esta brigada", porque todavía queda trabajo por hacer.

La idea de Washington sigue siendo que las tropas de EEUU ayuden a las fuerzas iraquíes a asumir sus propias tareas de seguridad.

Desde Bagdad, el portavoz de las tropas estadounidenses en Irak, el mayor general Stephen Lanza, dijo ayer a la cadena CBS que las fuerzas de seguridad iraquíes están listas para resguardar la seguridad una vez que salgan todas las tropas estadounidenses.

Lanza explicó que EEUU continuará apoyando las operaciones antiterroristas y a los equipos de reconstrucción en el desarrollo y de la capacidad civil y de las instituciones civiles, y continuará respaldando a las fuerzas de seguridad iraquíes "hasta que nuestra misión concluya en diciembre de 2011".

El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, elogió en un comunicado "el heroísmo, la valentía y la dignidad" de las tropas, y prometió mantener el apoyo a los soldados que quedan en Irak.

La retirada se produjo exactamente siete años y cinco meses después de que el entonces presidente George W. Bush lanzó la invasión de EEUU. en Irak el 19 de marzo de 2003, con el argumento de que el Gobierno de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva.