EEUU continúa tratando de superar las temperaturas extremas de una ola de calor que ya ha causado las primeras víctimas en la costa Este y el Centro del país, donde los termómetros se han disparado por encima los 40 grados.


En las zonas más azotadas por las altas temperaturas ya suman unos 132 millones de personas afectadas, dejando al menos 23 muertos.


Los 46 grados de Nueva York, los 40 en Washington o los 38 en Providence registrados por el Servicio Nacional de Meteorología no reflejan la temperatura real que sienten los ciudadanos. La intensa humedad que ha traído esta ola de calor, que entró el jueves pasado y se espera que dure hasta hoy, ha elevado la sensación térmica hasta los 49 grados en algunas ciudades, la cifra más alta desde julio de 1980, según señala The Washington Post.


Esa ola de calor registrada entre junio y septiembre del 80’ en el Centro y el Este del país, causó 10.000 muertos, incluyendo aquellos que murieron por complicaciones relacionadas con el calor extremo, y costó al sector agrícola y las industrias relacionadas 55.400 millones de dólares. Mientras que la más reciente fue en 2000 y causó la muerte de 140 personas, y unas pérdidas de unos 4.800 millones de dólares, por sequía.