La policía de Bélgica lanzó ayer un fuerte operativo ‘anti terrorista‘ en tres ciudades de ese país europeo, matando a dos sospechosos e hiriendo y deteniendo a un tercero que habían vuelto de Siria y ‘estaban a punto de cometer atentados de envergadura‘, según informó la Fiscalía federal.
En un nuevo episodio que alimenta el clima de miedo y tensión que se vive en Europa después de la ola de violencia de la semana pasada en París, los belgas vieron interrumpida su tranquila cotidianidad cuando un importante número de fuerzas de seguridad se movilizó en las ciudades de Bruselas, Verviers y Vilvoorde, y amparados por la oscuridad de la noche, cortaron calles y allanaron inmuebles.
Poco después, el vocero de la Fiscalía federal belga, Eric Van der Sypt, ofreció una conferencia en la sede de la institución y explicó que la policía allanó diez inmuebles en busca de personas que una investigación oficial sindicó como presuntos islamistas radicales que habían vuelto recientemente de Siria y que planeaban cometer atentados en el país.
Pese a que Van der Sypt no lo dijo, se entiende que la Fiscalía belga sospecha que estas personas se unieron a milicias extremistas durante su estadía en Siria. Según contó a la prensa, en Verviers, tres sospechosos resistieron el allanamiento con armas de fuego y le tomó varios minutos a la policía ‘neutralizarlos‘. ‘Ningún policía o civil resultó herido‘, aclaró. ‘Se evitaron atentados terroristas de envergadura‘, sentenció el funcionario. Van der Sypt no dio detalles sobre qué resultado tuvieron los otros nueve allanamientos ni cuáles eran los objetivos en el país de los presuntos islamistas. En cambio, adelantó que las autoridades belgas aumentaron el alerta ‘anti terrorista‘ a un nivel tres -sobre un máximo de cuatro- en algunas partes del país.
La operación antiterrorista de ayer en Bélgica es la mayor en este país desde 2008, cuando fueron detenidos en Bruselas 14 presuntos miembros de Al Qaeda que presumiblemente planeaban un atentado suicida. A propósito, la rama yemení de esa organización terrorista se atribuyó por estas horas el reciente ataque mortal al semanario francés.
Por su lado, el papa Francisco afirmó ayer que la libertad de expresión tiene sus límites y que no se puede provocar ni ofender a ninguna religión, reiterando que matar en nombre de Dios es inaceptable (ver página 10). En cuanto a las operaciones de ayer, fuerzas de seguridad belgas interrumpieron en una vivienda de Verviers en la que se refugiaban yihadistas. Los sospechosos dispararon con armas. En el asalto murieron dos presuntos yihadistas y un tercero resultó herido. Los tres eran ciudadanos de Bélgica, que tiene una de las mayores concentraciones de islamistas europeos combatiendo en Siria.

