El 20 de julio muchos países del mundo estarán celebrando el Día del Amigo, que recuerda la llegada del hombre a la Luna en 1969. Pero este año tendrá un condimento extra a nivel internacional, casi a modo de metáfora: después de más de medio siglo de enemistad manifiesta, Cuba y EEUU restablecerán relaciones diplomática con la reapertura de embajadas. Y así se abrirá una puerta a un posible fin del embargo comercial que Washington impuso a La Habana en 1962 por orden del presidente John Kennedy. En la antesala de este acontecimiento histórico, DIARIO DE CUYO charló con un cubano y una estadounidense que viven en San Juan para conocer sus sensaciones frente a este nuevo escenario.

Dos caras de la misma moneda:

Antonio Aguilar (64), más conocido como Tony es cubano y llegó a San Juan en el año 2001. Heidi Anne Mathews (35) es norteamericana y arribó a la provincia en el año 2000. Aquí, cada uno formó familia. Hasta ahí los parecidos, ya que sus recuerdos y sus experiencias ligados a la crisis cubano-estadounidense son muy diferentes. Mientras que a él lo marcó de por vida, ella sólo vio algo en los libros.

Antonio vivió en carne propia la imposición del régimen socialista de los hermanos Fidel y Raúl Castro en Cuba. En cambio, Heidi recién tuvo su primera aproximación al tema en una clase cuando cursaba la escuela secundaria en la década del ‘90, en su Wisconsin (al Norte del país).

En la memoria de esta profesora más relevancia que el embargo tuvo, a sus 14 años, la dolorosa travesía del balserito cubano, Elían González, que fuera rescatado de la balsa en las costa de Miami tras un penoso viaje en el que murió su madre y por eso se transformó en un ícono de la inmigración cubana a EEUU.

‘El cubano tiene dos formas de pensar esta apertura: para unos, termina una etapa de tozudez de los dos gobiernos. Habrá una reunificación de la familia y mayor turismo para Cuba. Se podrá vender la casa, viajar, comprar por Internet, etc. En mi país se intervino hasta las peluquerías y todo te lo vende el Estado. Yo veo con buenos ojos este avance para el futuro de los que vienen, pero a mí me mataron la juventud. No me van a pagar los años que laburé allí’, relata Tony.

‘Para otros, prosigue, este acercamiento histórico no frenará las demandas de EEUU para que el gobierno de la Isla reconozca los derechos humanos de los cubanos.

Esto implica que seguirán presionando para que el Régimen dé un lugar a la oposición y que con esto termine el totalitarismo en mi país’, explica. Este argentino por adopción y elección también destaca que ‘ahora los turistas podrán ir a Cuba a ver como es ese pueblo estancado así como venían los turistas a la Argentina a ver los piquetes. Mi abuelo lucho por la independencia, mi papá en la revolución y yo fui comunista, pero después abrí los ojos y vi otra perspectiva’.

Antonio no pasa por alto que fue el gobierno de La Habana el que originó el conflicto al instalar los cohetes rusos sin el consentimiento del pueblo. ‘No entramos en la esfera socialista no por decisión propia sino que nos metieron, y fuimos satélite de un sistema que fracasó. ‘Ahora el país está. Ves una Habana que anda a pie, no de turista’.

Para Heidi este paso hacia el descongelamiento entre Cuba y EEUU es algo que ya tendría que haber pasado hace muchos años. ‘De a poco tenía que empezar por algún lado‘, sostiene.
En lo que ambos coinciden es en que a pesar de que la relación bilateral mejore, el gobierno socialista seguirá en Cuba.
‘No apertura que valga si no dejan que sea el ciudadano el que pueda comercializar. Yo creo que no habrá un cambio en la política de Cuba y que el gobierno norteamericano estará legalizando un gobierno que llegó por las armas’, dice tajante Tony.
Por su parte, Heidi sostiene que el gobierno cubano no va a cambiar. ‘Creo que se puede dar democracia con un gobierno socialista, cada país tiene que elegir lo que más le convenga. A EEUU le conviene el capitalismo y para Cuba quizá sea el socialismo’, remata.

A
Respecto al pedido que le hizo el presidente Barack Obama al Congreso de EEUU para que levante el bloqueo impuesto a Cuba en 1962, la visión entre uno y otro de los residentes es distinta, aunque con matices.

‘Creo que el Congreso no levantará el embargo. El presidente Obama ha dejado caliente la banca al que viene atrás’, vaticina Tony, que asegura que ‘ni muerto’ lo sacarán de Argentina’.
Para Heidi esta posibilidad está latente y tiene chances de que se dé, aunque desliza una duda: ‘El presidente Obama está en la última parte de su mandato. Yo creo que si sigue un presidente demócrata es factible que el Congreso acepte el desafío y levante el embargo. Mi miedo es si vuelven los republicanos, porque ellos son más duros y podrían frizar cualquier intento de mejora’.

Otro de los puntos en que Tony y Heidi coinciden es que la única víctima de este medio siglo de embargo es el pueblo cubano.
‘Los cubanos están sufriendo y es hora de que las asperezas entre los dos países terminen’, dice Heidi, profesora de inglés en un colegio sanjuanino. En tanto, Tony afirma que “el pueblo ha sido prisionero de dos factores ideológicos y que a ninguno de los dos países le importó que el pueblo cubano se muriera de hambre’. ‘No sos dueño de nada, pagás altos impuestos, la comida es escasa y no hay dónde abastecer el auto’.