Bolivia quedó a partir de ayer fuera de la convención antidroga de la ONU de 1961, a la espera de que el organismo responda, en un período que puede durar hasta un año, a su petición de nueva adhesión con una reserva sobre la prohibición del masticado de hojas de coca. La Convención prohíbe la masticación de la coca porque contiene alcaloides que son materia prima en la producción de cocaína.
