El cadáver del viceministro boliviano de Régimen Interior, Rodolfo Illanes, quien fue asesinado a golpes cuando se encontraba secuestrado por mineros, fue rescatado ayer en el altiplano y trasladado a La Paz donde se le practicará la autopsia, informaron fuentes oficiales.
Bolivia vivió ayer con congoja el día después de una de las jornadas más violentas a partir de una protesta sectorial, con cientos de ciudadanos volcados a despedir los restos de Illanes y la denuncia del presidente Evo Morales de que enfrenta una “conspiración” de parte de los cooperativistas mineros.
Morales lamentó la “actitud tan cobarde” de los cooperativistas. Aunque las protestas no cedieron y hasta se tensaron más con la muerte de tres manifestantes -el gobierno solo reconoce dos-, el Ejecutivo se anotó un pequeño éxito con la liberación de dos policías que estaba secuestrados.
El Procurador General del Estado, Héctor Arce, y el ministro de Trabajo, Gonzalo Trigoso, recibieron el cuerpo de Illanes en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, alrededor de las 02.30 hora local (03.30 de Argentina), indicó una fuente de la Procuraduría.
El cadáver llegó a La Paz en una ambulancia escoltada por policías y ahora se encuentra en una clínica privada donde es sometido a una autopsia, agregó la fuente. Según una observación inicial del cadáver, Illanes exhibe varios golpes en la cabeza, particularmente en la nuca, añadió la fuente.
El procurador Arce declaró a unos periodistas que Illanes era ‘un hombre bueno, una vida sana‘ que intentó buscar una solución al conflicto que mantienen los mineros cuando el jueves se dirigió a Panduro, a 180 kilómetros de La Paz, para reunirse con ese sector.
El ministro boliviano de Gobierno (Interior), Carlos Romero, dijo que Illanes solicitó ir a Panduro para abrir un espacio de diálogo con los manifestantes de las cooperativas mineras que bloquean las carreteras para oponerse a una ley promulgada por Morales.
Los mineros rechazan la norma porque estimula la formación de sindicatos en las cooperativas, lo que consideran perjudicial para el funcionamiento de ese tipo de organizaciones.
Un informe forense preliminar señala que la muerte de Illanes se debió a los golpes que le propinaron ‘con saña‘, sobre todo en la cabeza y el tórax. Efe y Télam
