Los maestros en Gran Bretaña podrán hacer uso "razonable" de la fuerza para separar peleas de alumnos o controlar el mal comportamiento de estudiantes revoltosos en las aulas, dijo ayer el ministro de Escuelas británico, Ed Balls. "Los maestros tendrán los poderes que necesitan para dar respuesta al mal comportamiento de los estudiantes", dijo Balls.
