En la víspera de las deliberaciones clave de los líderes del G-20 que buscan un acuerdo para poner de nuevo en marcha a la economía global, los protagonistas fueron los manifestantes que alzaron sus voces contra el "capitalismo salvaje" en una protesta violenta.

Los miles de participantes de la protesta por las calles céntricas de Londres se enfrentaron con la policía y hubo varios heridos.

Las protestas más airadas se realizaron en la City, el distrito financiero londinense, donde miles de manifestantes, principalmente anarquistas y ecologistas, y en su mayoría anticapitalistas, rompieron las ventanas de una sucursal del Royal Bank of Scotland, un banco tradicional británico que cayó en desgracia y debió ser rescatado por el Gobierno. Allí, la policía encontró el cadáver de un manifestante que, en principio habría muerto de un infarto.

Algunos manifestantes marcharon con pancartas que exhibían a los cuatro jinetes del Apocalipsis representando los delitos financieros, la guerra, el cambio climático y la falta de vivienda como signo de los peores crímenes que se les reprocha.

El centro financiero de la capital inglesa presentaba ayer una imagen inusual, con comercios y empresas cerradas e incluso tapiadas por temor a los disturbios y, principalmente a los saqueos. Inclusive Scotland Yard había advertido a los empleados de la "City" que vistieran informalmente y, si podían, trabajaran desde casa para evitar verse inmersos en la protesta, o ser identificado como banquero o corredor de bolsa.

La protesta comenzó cuando cuatro comparsas carnavalescas -"los Cuatro Caballeros del Apocalipsis"- confluyeron frente al Banco de Inglaterra. Bandas de música, gente disfrazada y con muñecos vestidos de banquero portaban pancartas en las que se leía, entre otras cosas, "Castigo a los saqueadores".

También hubo protestas frente a las Casas del Parlamento en el centro de la ciudad y del recinto ferial ExCel al sureste, donde hoy se reúnen el Grupo de los 20.

Además entre los manifestantes había muchos ecologistas, que condenaban "el abuso de los recursos naturales en pro de los beneficios de las empresas", en palabras de John, de Climate Camp. En ese sentido, activistas de la campaña contra el Cambio Climático llevaron un bloque de hielo gigante hasta el recinto ferial de ExCel, sede de la cumbre del G-20, como símbolo del deshielo causado por el cambio climático.

Asimismo, comunistas como Martin Smith, vieron en esa "explosión de furia popular un renacimiento del movimiento anticapitalista".

También hubo una protesta contra la ocupación en Irak, que se manifestó ante la Embajada de EEUU en Londres para exigir la retirada de las tropas en ese país y Afganistán y el desarme nuclear.

Por otra parte, en la universidad del Este de Londres tuvo lugar una "Cumbre Alternativa", en la que participaron el director de cine Ken Loach, el ex alcalde de Londres Ken Livingstone y la líder del Partido Verde Caroline Lucas.

Al final de las revueltas, la policía indicó que algunos oficiales resultaron heridos y que 24 personas habían sido detenidas por poseer uniformes policiales, drogas, obstruir el paso, desorden público y desacato a la autoridad.