El expresidente de la Cámara de Diputados y comandante del juicio político que destituyó a la exmandataria brasileña Dilma Rousseff, Eduardo Cunha, fue detenido ayer acusado de recibir sobornos y lavar dinero en Suiza por parte del juez Sergio Moro, que investiga la corrupción en Petrobras, se informó ayer oficialmente.

La decisión de Moro está basada en un pedido de la fiscalía, que vio riesgo de que Cunha pueda obstruir las investigaciones, centradas en tres cuentas que el exdiputado tiene en Suiza abastecidas por varios millones de dólares de sobornos por intermediar en la compra de un campo petrolero en Benín por parte de Petrobras.

Es la máxima detención en términos políticos de la Operación Lava Jato ya que Cunha es uno de los hombres fuertes del Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB) de Michel Temer, de quien fue uno de sus principales consejeros y además presidente de la Cámara de Diputados.

El presidente Temer, según informó la oficina de prensa del gobierno citada por la cadena Globonews, anticipó su regreso de Japón, donde se encuentra de gira oficial.

Cunha fue el presidente de la Cámara de Diputados que el año pasado bloqueó al gobierno de Rousseff.