Estados Unidos.- Cinco años después de su lanzamiento, la sonda Juno de la NASA, anoche se puso en órbita alrededor de Júpiter en busca de desentrañar los misterios del planeta más grande del sistema solar, escondidos bajo una espesa capa nubosa.
‘Llegaremos a Júpiter, lo que es difícil de lograr’, dijo a la prensa el responsable científico de la misión, Scott Bolton, del Southwest Research Institute, en San Antonio (Texas).
La sonda de casi cuatro toneladas, impulsada por energía solar, efectuará una serie de 37
sobrevuelos alrededor de Júpiter, la mayor parte entre 10.000 y 4.667 kilómetros sobre la espesa capa nubosa, durante una misión científica de 18 meses.
Después de las dos primeras vueltas de 53,5 días, Juno se colocará a partir de octubre en una órbita de 14 días que le hará pasar sucesivamente cerca de los dos polos.
Durante sus sobrevuelos, los instrumentos de la sonda penetrarán la espesa capa de nubes para estudiar las gigantescas auroras boreales, su atmósfera y su magnetosfera. ‘Juno se acercará a Júpiter a una distancia sin precedentes para desentrañar sus misterios’, destacó la responsable del programa de la NASA, Diane Brown.
Uno de los objetivos principales de la misión será comprender mejor de qué se compone el interior, hasta ahora inobservable, del planeta gigante. ‘Hoy no se sabe si Júpiter posee o no un núcleo central’, explicó Tristan Guillot, director del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia y miembro del equipo científico de la misión Juno, precisando que la sonda va a permitir hacer ‘mediciones 100 veces más precisas’.
Juno no solamente debe ayudar a levantar el velo sobre los secretos que encierra Júpiter, sino también suministrar nuevos índices sobre las condiciones imperantes al momento del inicio del sistema solar, cuando el planeta gigante estaba en formación.
La sonda lleva a bordo tres estatuillas Lego hechas de aluminio. Ellas representan a Júpiter, el rey de los dioses en la mitología romana; a su esposa y hermana Juno; y a Galileo, el científico italiano que descubrió las cuatro grandes lunas de Júpiter.
Hace más de 20 años, la misión Galileo de la NASA permitió estudiar las lunas de Júpiter, entre ellas Europa, dotada de un océano de agua bajo su espesa capa de hielo, donde podrían existir organismos vivos.
