El Congreso chileno aprobó ayer una ley que establece un indulto a cerca de 6 mil presos, 1.066 de ellas extranjeros, con el objeto de descongestionar las cárceles y reducir el hacinamiento de la población penal en este país.

La iniciativa chilena beneficia a aquellas personas que hayan sido condenadas por delitos menores, excluyendo a quienes tengan penas altas o hayan cometido delitos vinculados a los derechos humanos.