El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, prometió ayer al gobernante de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que respetará la embajada de ese país, donde se refugia el depuesto mandatario, Manuel Zelaya, cuyos seguidores fueron desalojados del lugar por la Policía. Tras el desalojo hubo decenas de detenidos y heridos, sin informarse que se produjeran víctimas mortales.