“Los viajes en auto, trenes de pasajeros y vuelos de corta distancia darán los primeros indicios de renovación de la demanda”, predice Sorensen. Es decir, que los Argentinos viajarán por América del Sur, los europeos por Europa, los asiáticos por Asia. Además, “las experiencias urbanas densamente pobladas perderán popularidad, especialmente si hay que tomarse un subte. Los turistas asociarán lo rural y el aire libre a una buena salud y las multitudes y espacios públicos a un mayor riesgo”. Para ello, las primeras acciones apuntan a promover el turismo rural en pequeñas localidades aledañas a las grandes urbes.

“La demanda querrá un nuevo modelo económico para que te dé su confianza para poder viajar. Vamos a tener que desarrollar rutas turísticas no tradicionales junto con los operadores y las agencias de viajes receptivas, sino cómo hago recorridos de corto radio que me permitan ir a muchos más municipios para que un peso quede en un municipio, un peso en una comunidad”, consideró Fernando Olivera desde México. Las alternativas sustentables y prácticas tradicionales serán las actividades que más crezcan entre los viajeros

Los primeros lugares confiables para los turistas serán las pequeñas comunidades, a la par que los viajes con grupos reducidos de amigos y familiares darán la seguridad para recorrer nuevos espacios.

 

Fuente: Forbes