Crimea declaró ayer su independencia de Ucrania y pidió anexarse a Rusia tras el aplastante triunfo del ‘sí‘ en el referendo crimeo, ante lo cual Estados Unidos y la Unión Europea (UE) impusieron algunas de sus sanciones más duras a Moscú desde la Guerra Fría.
‘La república de Crimea (…) se dirige a la Federación Rusa con la propuesta de que sea aceptada en el seno de Rusia en calidad de nueva entidad‘, señala el texto de la resolución de independencia del Parlamento crimeo, aprobada un día después de que el 96,77% de los votantes se pronunciara favorablemente a esta opción. En Rusia, que considera el referendo legítimo, el presidente Vladimir Putin firmó ayer un decreto que reconoce a Crimea como Estado soberano y capaz de tomar decisiones al margen de Ucrania.
Pese a que el resultado en Crimea se ajusta a las expectativas, y que la postura de Moscú era anunciada, Estados Unidos y la UE reaccionaron anunciando sanciones contra funcionarios rusos y ucranianos, consistentes en congelamiento de activos y prohibición de viajar a Estados Unidos y el territorio de la UE.
