La desaparición de un avión malasio es un ‘misterio sin precedentes‘, dijo ayer el jefe de aviación civil del país, mientras que un tercer día de una extensa búsqueda por mar y tierra no logró hallar indicios del avión ni de sus 239 ocupantes.

Decenas de barcos y aviones de 10 países rastreaban el mar en los alrededores de Malasia y del Sur de Vietnam y surgían dudas de posibles descuidos de seguridad y si una bomba o un intento de secuestro podrían haber derribado al avión 777-200ER que volaba desde Kuala Lumpur (Malasia) a Pekín (China).

Un alto funcionario policial dijo que personas armadas con explosivos y que llevaban papeles de identificación falsos habían tratado de abordar vuelos desde Kuala Lumpur en el pasado y que las investigaciones actuales se concentraban en dos pasajeros que subieron al avión desaparecido con pasaportes robados.

La Interpol confirmó el domingo que al menos dos pasajeros usaron pasaportes robados y afirmó que estaba chequeando si otros a bordo habían usado documentos de identificación falsos. El jefe de la Autoridad de Aviación Civil de Malasia, Azharuddin Abdul Rahman, dijo que no podía descartarse un intento de secuestro.

Por su lado, la cadena de televisión estadounidense CNN informó ayer que un ciudadano iraní bajo el nombre de Kazem Alí compró los pasajes de los dos pasajeros del vuelo 370 de Malaysia Airlines que viajaban con pasaportes robados.