Las autoridades brasileñas confirmaron ayer que una segunda persona murió debido a una enorme inundación que cubrió los poblados cercanos a un yacimiento de mineral de hierro en el estado de Minas Gerais, en el sureste del país y creen difícil hallar sobrevivientes.

Hasta 28 personas siguen desaparecidas después del desastre del jueves, que motivó una operación de rescate que ha involucrado a cerca de 500 efectivos que aún buscan a víctimas de la inundación, con la ayuda de perros y equipo especializado.

El torrente, compuesto por agua, lodo y desechos mineros tóxicos, inundó zonas ubicadas hasta a 100 kilómetros del embalse cuyos diques colapsaron. Si bien los niveles del agua han descendido, las autoridades esperan que los residuos arrastrados por el Río Doce lleguen mañana al vecino estado de Espírito Santo.

La causa del colapso de los diques no ha sido determinada por las autoridades ni por el operador del yacimiento, Samarco -una empresa conjunta entre la mayor compañía minera mundial, BHP Billiton Ltd , y por el mayor productor y exportador global de mineral de hierro, Vale SA .

La respuesta oficial al desastre se ha concentrado hasta el momento en la recuperación pero los ambientalistas y ponen en duda la supervisión de la mina..