Ucrania negó ayer que rechace a sentarse a la mesa de negociación con Rusia y aseguró que en estos momentos las partes celebran consultas sobre el lugar y la hora del posible diálogo para poner fin a la invasión lanzada por Moscú contra el país.
"Debo refutar las acusaciones de que nos hemos negado a negociar. Ucrania ha estado y sigue estando lista para hablar de un alto el fuego y la paz", señaló Sergi Nikiforov, portavoz del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en su cuenta de Facebook.
"Esta es nuestra posición constante. Estuvimos de acuerdo con una propuesta del presidente de la Federación Rusa. En estos momentos se están realizando consultas entre las partes sobre el lugar y hora del proceso de negociación", indicó.
Sostuvo que "cuanto antes comiencen las negociaciones, más posibilidades hay de volver a la normalidad".

La portavoz de Exteriores de Rusia, María Zajárova, dijo poco antes que las autoridades de Ucrania propusieron a Rusia conversar hoy sobre las posibles negociaciones entre las partes y no quisieron avanzar en ese asunto ayer.
Previamente, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que Ucrania evita sentarse a la mesa de negociaciones después de que Moscú sugiriera Minsk, la capital bielorrusa, como sede de las conversaciones. Según Peskov, Ucrania propuso Varsovia como lugar alternativo para el diálogo tras lo cual "tomó una pausa" y "rompió la comunicación".
Sin embargo el avance de un proceso de pacificación entró en dudas cuando el Ministerio de Exteriores ruso señaló que las posibles negociaciones con Kiev no significarían necesariamente el fin de la intervención militar, cuyo objetivo es la "desmilitarización" y "desnazificación" de Ucrania. "Hemos dicho que estamos preparados (para negociar). Pero las tareas que han sido marcadas antes del inicio de la operación especial militar no desaparecen y siguen actuales", dijo Zajárova.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, considera además que, en estas circunstancias, es más fácil negociar con los militares ucranianos, a los que llamó a sublevarse. Les propuso a "hacerse con el poder".
"¡Tomen el poder en sus manos! Por lo visto con ustedes será más fácil llegar a un acuerdo que con esa banda de drogadictos y neonazis que se ha asentado en Kiev y tiene secuestrado a todo el pueblo ucraniano", declaró el jefe del Kremlin en una reunión con el Consejo de Seguridad de Rusia.
Si bien Rusia y Ucrania manifestaron ayer intenciones de abrir una negociación que frene la ofensiva en marcha, la situación parece tener escasas posibilidades de concretarse ante las acusaciones cruzadas, la retórica violenta en aumento y la continuidad de los enfrentamientos.
Por su parte, el presidente chino, Xi Jinping, habló ayer con su par ruso Putin y dijo que el gigante asiático "apoya a Rusia en la resolución (del conflicto) a través de negociaciones con Ucrania", recogió la televisión estatal CCTV durante un resumen de la llamada telefónica de ambos líderes.

