Buenos Aires, 15 de marzo.- El juicio al austriaco Josef Fritzl, de 73 años, que secuestró y violó durante 24 años a su hija en el sótano de su casa de Amstetten, donde nacieron siete chicos fruto del incesto, comenzará mañana ante un jurado popular en Sankt-P"lten, Austria.
El drama familiar se conoció y dio la vuelta al mundo en abril pasado cuando se descubrió el hecho gracias a la hospitalización de la hija mayor del incesto, una joven de 19 años que no había visto nunca la luz del día, al igual que dos de sus hermanos.
Fritzl, acusado de homicidio, esclavitud, violación y secuestro, será el único que se presente en el tribunal durante los cinco días que dure el proceso que se celebrará mayormente a puerta cerrada, aunque hay al menos cien periodistas acreditados para cubrir el juicio cuyo veredicto se espera conocer el 20 de marzo.
En tanto, la declaración de la principal víctima, Elisabeth, de 42 años, la hija mayor de Fritzl, será filmada en video y presentada al margen de los medios de comunicación, a los tres magistrados y ocho jurados del tribunal de Sankt-P"lten, capital del estado de Baja Austria, ubicada a unos 60 kilómetros de Viena, informó la agencia de noticias DPA.
Fritzl, que está en prisión preventiva, confesó al día siguiente de su detención, el 26 de abril de 2008, que incineró el cuerpo en una caldera de uno de los hijos del incesto, un gemelo recién nacido, que su hija Elisabeth tuvo en 1996 sola en su encierro.
El cargo por homicidio puede acarrearle una pena de reclusión de diez años a cadena perpetua, aunque el acusado también tendrá que responder por los cargos de esclavitud, violación, secuestro, amenazas con agravante e incesto.
El código penal austriaco no contempla la acumulación de penas, sino que aplica la más dura.
