Un terremoto de 7 grados en la escala de Richter causó ayer al menos 152 muertos y más de 5.500 heridos en la provincia central china de Sichuan, donde los equipos de emergencia con apoyo militar tratan de socorrer a las víctimas.
La falla de las montañas Longmen, a los pies del límite oriental de la meseta tibetana (centro de China) registró el sismo, cinco años después de que en la misma zona de fricción geológica se produjera el terremoto de Wenchuan, que causó la muerte de 90.000 personas.
Al menos 200 de los heridos están en estado grave por el sismo, ocurrido a las 8:02 hora local en la comarca de Lushan del área municipal de Yaan, informó el Centro de Redes Sismológicas de China. El epicentro se situó a 30,3 grados latitud norte, 103 grados longitud este y 13 kilómetros de profundidad, en la misma vertiente montañosa donde el 12 de mayo de 2008 se produjo el sismo de Wenchuan, de 8 grados, aunque éste tuvo su epicentro 250 kilómetros más al noreste, en el otro extremo de la cordillera. La falla de Longmen, una pequeña parte de la gran zona de fricción entre las placas tectónicas india y asiática, ha registrado 12 terremotos de más de cinco grados desde 1900, el peor de ellos el ocurrido en 2008 en Wenchuan.

