Brasil, 21 de julio.- Las denuncias sobre canibalismo en una cárcel de Maranhao, en Brasil, son aterradoras. Un funcionario del departamento de la Comisión de Investigación contó algunos de los casos de canibalismo que sucedieron en la prisión.
"A un hombre lo deshuesaron, le cortaron los pies, las manos y cada miembro. Le sacaron las vísceras y el corazón. Los informantes dijeron que fue asesinado en el solarium y sus pedazos colocados en bolsas y distribuidos. Fue cocinado en agua con sal para evitar el hedor y algunos órganos fueron comidos en rituales de esa facción, los Ángeles de la muerte. Los riñones, el hígado, el corazón. El resto fue descartado en la basura", informó.
El caso que relata es el de Ronalton Rabelo, que en abril de 2013 consiguió su libertad del presidio de Pedrinhas. Pero cuando el abogado llegó a la cárcel para retirarlo, le informaron de que había desaparecido 10 días antes. Más de dos años después, la policía no esclareció el caso. "Son locos, psicópatas. No existe una lógica de diálogo con ellos", describió el trabajador sobre la banda de delincuentes de los Ángeles de la muerte.
La segunda víctima fue Rafael Libório, de 23 años, preso por homicidio calificado y desaparecido el 8 de agosto de 2014. Su cuerpo fue encontrado dentro de una bolsa de plástico enterrada en una celda.
"Lo encontramos de la misma forma que habían descrito al otro, deshuesado, no encontramos el cráneo. Encontramos el cuero cabelludo de la cabeza pero no el cráneo y la piel del rostro. Encontramos los pies, los órganos genitales, no olían mal, lo que nos hace pensar que también se usó el procedimiento de cocinar con agua y sal", dijo el funcionario.
