Buenos Aires, 24 de julio.- Sulome Anderson es mitad libanesa y mitad estadounidense, por lo que su hogar está entre Nueva York y Beirut. Ante la escalada de violencia en Medio Oriente, la mujer se unió a una campaña por la paz con el lema #JewsAndArabsRefuseToBeEnemies, que se puede traducir como "los judíos y los árabes se niegan a ser enemigos".
Orgullosa de su madre libanesa y su herencia árabe, Anderson publicó en Twitter una foto donde se la puede ver besando a su novio Jeremy, que es judío. El mensaje sacudió las redes sociales el 13 de julio pasado con una breve explicación: "Él me llama neshama (‘querida’ en hebreo), yo le digo habibi (‘querido’ en árabe). El amor no habla el idioma de la ocupación", escribió la mujer.
Apenas unos días después, el hashtag iniciado por dos estudiantes de la Universidad de Hunter, en Nueva York, se vio engrosado por decenas de personas en todo el mundo dispuestos a mostrar sus propias historias de amor que unieron los pueblos de Palestina e Israel. "Porque a fin de cuentas se trata de que nos amamos", explicó Anderson al sitio New York Daily News.
"No se trata de ser judío o árabe. Me hace reír y me siento segura cuando estoy con él. Eso es lo que importa", explicó la mujer, cuyo padre, el periodista Terry Anderson, fue rehén de un grupo terrorista palestino cuando trabajaba en Medio Oriente.
El novio de Anderson, identificado sólo como Jeremy, es de familia ortodoxa, tiene ciudadanía israelí y estadounidense, por lo que más de una vez las conversaciones de la pareja se vuelven polémicas. "Todavía no estamos de acuerdo en todo, pero encontramos un modo de comunicarnos sin enojarnos", señaló la periodista.
Su foto se convirtió en la imagen de portada de la campaña iniciada por Abraham Gutman, un israelí de 23 años, y su amiga Dania Darwish, de 21, que es neoyorquina de familia siria. Los dos estudiantes empezaron su campaña en Facebook y el movimiento se desbordó a Twitter con imágenes de amor y unidad.
"Mi madre musulmana se casó con mi papá judío. Yo crecí en una casa llena de alegría y amor", escribió Nicole Shevloff.
