El asesor en temas ambientales, Van Jones, conocido como el "zar verde" del presidente de EEUU, Barack Obama, dimitió durante el fin de semana tras la polémica surgida por su apoyo a una organización que acusa a altos cargos del anterior Gobierno de estar implicados en los atentados del 11-S.

"En vísperas de luchas históricas a favor de la reforma sanitaria y las energías no contaminantes, los oponentes de la reforma han orquestado una despiadada campaña de calumnias contra mí", afirmó Jones en un comunicado.

"Están usando mentiras y distorsiones para distraer y dividir", añadió el hasta ahora asesor presidencial.

El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo ayer que Van Jones abandonó su cargo tras entender que estaba "interfiriendo" con la agenda de Obama.

Preguntado al respecto el pasado viernes, el portavoz de Obama había asegurado que Jones contaba con la confianza del presidente y que continuaba trabajando en la administración.

La Casa Blanca dio a conocer su partida en un correo electrónico la madrugada del domingo.

"He aceptado la dimisión de Van Jones y me gustaría darle las gracias por su valiosa contribución al Consejo de Calidad Medioambiental", afirmó Nancy Sutley, presidenta del Consejo de Calidad Medioambiental de la Casa Blanca.

Jones se encargaba de coordinar el trabajo de las agencias gubernamentales para la creación de "empleos verdes".

La polémica surgió cuando se divulgó que Jones había firmado una petición en 2004 que solicitaba la convocatoria de audiencias en el Congreso y otro tipo de investigaciones para esclarecer si altos funcionarios del Gobierno de George W. Bush habían permitido que tuvieran lugar los atentados del 11-S.

Jones pidió disculpas públicamente hace una semana por esos comentarios y dijo que esa petición, que habría firmado aparentemente sin conocer claramente su contenido, no reflejaba su opinión.

Howard Dean, ex presidente del Partido Demócrata, afirmó ayer en declaraciones al canal de televisión Fox News, que la dimisión de Jones es "una pérdida para el país".

"Todos los que hemos competido por un cargo público nos hemos topado con gente que nos ha dado papeles para firmar y él aprendió de la forma más dura que no se puede hacer eso", señaló Dean.

"No creo que él realmente piense que el Gobierno tuvo nada que ver con los atentados del 11-S", concluyó Dean.

El Partido Republicano en la oposición exigió la dimisión de Jones, pese a las disculpas públicas del asesor presidencial.

Figura destacada dentro del movimiento ecologista, Jones fue un activista de los derechos civiles en California antes de concentrar su atención en temas medioambientales y energéticos.

Este nuevo escándalo de un funcionario de Obama se produce poco después que el presidente demócrata regresara (el martes pasado) a sus funciones tras una breves y turbulentas vacaciones, habiendo perdido 10 puntos porcentuales de confianza ciudadana.