La Argentina y Brasil anunciaron ayer el levantamiento de restricciones recíprocas a las importaciones de frutas y carne vacuna, con lo que podría ponerse fin a un conflicto sanitario-comercial de tres meses que afectó a productores de Río Negro, Neuquén y Mendoza.
La información del levantamiento de las trabas a la exportación de manzanas, peras y membrillos de la Argentina a Brasil fue adelantada por el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela.
Posteriormente, su par brasileña, Katia Abreu, aclaró que la medida fue coincidente con el cese del bloqueo al ingreso de carne vacuna de su país, el primer exportador mundial.
Las dos medidas adoptadas a Buenos Aires y Brasilia habían sido sugeridas días atrás por medios de prensa de Sao Paulo, que sostenían que la Administración de Dilma Rousseff no levantaría la restricción a la importación de frutas si la Argentina no hacía lo propio con la de carne bovina. Al respecto, Abreu aclaró en un comunicado que “aunque no sea exportador del producto a la Argentina, Brasil se resentía por la marca comercial negativa representada por el embargo” vigente desde 2012, a raíz de la detección de un caso de encefalopatía espongiforme bovina, conocido como “mal de la vaca loca”.
En Buenos Aires, a través de un comunicado de prensa, el Ministerio de Agricultura informó que, “tras las intensas rondas de negociaciones de los organismos competentes, la Argentina y Brasil reabrieron el comercio frutihortícola, que permitirá nuevamente la exportación de las peras y manzanas argentinas”.
El comunicado señala que el acuerdo constituye “una noticia muy importante para los productores y empacadores de Río Negro, Neuquén y Mendoza”.
La principal economía de Sudamérica había detenido las compras de las frutas argentinas aduciendo que buscaba proteger a sus agricultores de un eventual regreso de la plaga Cydia pomonella, conocida como “polilla de la manzana”, erradicada en 2014. Sin embargo, el Gobierno argentino inmediatamente replicó que la situación de la plaga era igual a la de años anteriores y, tras una serie de reuniones, que incluyó auditorías brasileñas en Argentina, el comercio de manzanas y peras ente ambos países volvió a normalizarse.
Según registros del Senasa, durante 2014 la Argentina exportó a Brasil más de 137 mil toneladas de peras y más de 49 mil toneladas de manzanas certificadas bajo un Sistema de Mitigación de Riesgos aprobado por Brasil.
