Estados Unidos y Rusia estiraron la tensión en el conflicto en Ucrania al cruzar advertencias y acusaciones y perpetuar el punto muerto diplomático en medio de un creciente temor a una inminente invasión rusa que desate una nueva guerra en Europa del este.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, le dijo al presidente ruso, Vladimir Putin, en una llamada telefónico de más de una hora que una invasión de Rusia a Ucrania tendría “costos rápidos y severos” para Moscú y provocaría un “sufrimiento humano generalizado”. Pero un alto funcionario del gobierno de Biden dijo que el último contacto no había logrado “ningún cambio fundamental” en la dinámica del conflicto de las últimas, y el Kremlin dijo que Washington estaba “inflando la histeria” de un presunto ataque ruso.
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Putin también habló con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, pero esa conversación tampoco pareció dejar avance alguno para desescalar las crecientes tensiones en Ucrania, y, por el contrario, profundizaron los temores una escalada final que desate una un nuevo conflicto armado en el Viejo Continente ante el cada vez más evidente fracaso para destrabar las conversaciones diplomáticas.
Biden le advirtió a Putin que Estados Unidos “responderá en forma decisiva e impondrá rápidos y severos costos a Rusia” si invade Ucrania, y subrayó que “mientras Estados Unidos sigue preparado para dedicarse a la diplomacia, en completa coordinación con sus aliados y socios, estamos igualmente preparados para otros escenarios”, señaló comunicado de la Casa Blanca.
Un alto funcionario del gobierno de Biden dijo que todavía no era claro si el Kremlin pensaba que el mejor camino para lograr sus objetivos era la diplomacia o una ofensiva en Ucrania.
“La llamada entre los dos presidentes fue profesional y sustantiva. No hubo un cambio fundamental en la dinámica que se desarrolla desde hace varias semanas”, dijo el alto funcionario en una conferencia telefónica con periodistas.
“No está claro si Rusia quiere perseguir sus objetivos diplomáticamente en lugar de por el uso de la fuerza. Seguimos comprometidos a mantener vivas las perspectivas de desescalada a través de la diplomacia, pero también somos muy realistas sobre las perspectivas dadas las medidas que Rusia ha tomado sobre el terreno”, agregó el funcionario.
Yuri Ushakov, asesoor de Putin y antiguo embajador de Rusia en Estados Unidos, dijo que la llamada telefónica tuvo lugar en un contexto de “histeria” en Occidente sobre una inminente invasión rusa que tildó de absurda.
“Los estadounidenses están inflando artificialmente la histeria en torno a la llamada invasión rusa planificada”, dijo Ushakov periodistas después de la llamada. “Las condiciones previas para posibles acciones de provocación de las fuerzas armadas ucranianas se están creando junto con estas acusaciones”, acusó.
Al mismo tiempo, Moscú dijo que retiraría a su propio personal diplomático de Ucrania, citando “posibles provocaciones del régimen de Kiev y terceros países”. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Maria Zakharova, dijo que la medida fue en respuesta a la decisión de otros gobiernos de reducir su cuerpo diplomático e instar a sus ciudadanos a irse. Estados Unidos también ordenó la salida de su personal diplomático de Kiev.

