El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, compareció ante el Parlamento para pedir calma al país e insistir en la solidez de la política y la economía de Italia, cuya deuda pública marcó ayer un nuevo récord en su prima de riesgo, hasta alcanzar los 390 puntos básicos. La prima mide el nivel de la crisis y el máximo aconsejable es 400 puntos.