La empresa informática cerró el anterior trimestre con un beneficio neto de 5.108 millones de dólares, que ya significó un retroceso del 2,3 por ciento interanual.
Las pérdidas netas se dieron pese al ligero incremento de sus ingresos, que se situaron en 18.059 millones de dólares, algo que permitió un parco beneficio operativo de 192 millones de dólares. El período de abril-junio, cierre del año fiscal para Microsoft, incluye la sustracción de 6.190 millones de dólares relacionado con la compra en 2007 de la agencia de publicidad online a Quantive, que supuso el desembolso de 6.300 millones de dólares.
Pese a las pérdidas netas, el consejero delegado de Microsoft, Steve Ballmer, calificó ‘de récord‘ el trimestre gracias a los ingresos anuales y auguró que los próximos meses conformarán ‘la temporada de lanzamientos más emocionante en la historia de Microsoft‘.
La compañía espera un cambio de rumbo con la salida del nuevo sistema operativo Windows 8, que se dará a conocer en agosto y se lanzará al mercado a finales de octubre, y con la nueva versión del Office, orientado a los nuevos dispositivos móviles.
