Autoridades ambientales de Chile aprobaron ayer la construcción de un megacomplejo hidroeléctrico considerado positivo por el Gobierno para combatir la estrechez energética del país, pero atacado por ecologistas que prometen bloquear el proyecto en tribunales.

Una comisión gubernamental acordó con 11 votos a favor y una abstención el desarrollo de HidroAysén, una sociedad entre las mayores generadoras del país, Endesa Chile y Colbún, que contempla la construcción de cinco centrales ubicadas en la Patagonia, en la sureña región de Aysén. Producirán 2.750 megavatios en total, lo que convierte a este proyecto hidroeléctrico en el de mayor envergadura en Chile.

La Comisión de Evaluación Ambiental dio luz verde a la construcción de cinco centrales hidroeléctricas. La decisión de ayer, tras un proceso de evaluación ambiental de casi tres años, puede ser apelada ante un Consejo de Ministros, que tiene la última palabra.

"Es el gran negocio para algunos y la ruina para la mayoría", dijo Patricio Rodríguez, de Patagonia sin Represas, para quien Hidroaysén ahogará las iniciativas de pequeños productores y medianos empresarios que quieren invertir en turismo ecológico. Los ecologistas aseguran que las inundaciones afectarán la fauna, la flora y los parques naturales de la región.