La euforia colectiva que despertó la visita del Papa Benedicto XVI en Luanda se cobró ayer la vida de dos jóvenes y otros 50 resultaron heridos tras una avalancha. La tragedia se produjo a la entrada del estadio "Dos Coqueiros" donde el Papa Benedicto XVI celebró un encuentro con decenas de miles de jóvenes.

La médica de guardia del Hospital "Josina Machel", de Luanda, capital de Angola, informó que un muchacho y una muchacha, de unos 16 ó 17 años de edad, llegaron al hospital muertos, tras haber sido a arrollados por la marea humana.

La doctora explicó que otros cuarenta jóvenes habían sido atendidos y dados de alta y que quedaban diez más ingresados con heridas de cierta consideración en el Hospital.

Un portavoz de la Policía, por su parte, señaló que investiga el suceso y no ofreció otros detalles.

Bajo un sol de justicia, Benedicto XVI se reunió ayer con los jóvenes angoleños, a los que dijo que "el futuro es Dios", animó a "no temer" al matrimonio o el sacerdocio, al tiempo que atacaba la cultura hedonista e individualista.