La Corte Suprema chilena revocó ayer la decisión de un organismo estatal que prohibía la producción de marihuana para usos medicinales al acoger un recurso de protección de una empresa que pretendía cultivarla con esos fines.

La empresa Agrofuturo de la región del BíoBío, 500 kilómetros al Sur de Santiago, había recibido inicialmente una autorización del estatal Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) para el cultivo con fines medicinales de canabis. Ante la repercusión de la decisión y tras consultar con otros organismos estatales, el SAG canceló la autorización.

La empresa recurrió la medida y la tercera sala de la Corte acogió ayer el recurso al declarar ilegal el procedimiento empleado por el SAG para cancelar la autorización. Hace dos años, Agrofuturo había solicitado autorización para producir marihuana ‘con fines medicinales‘. Como cumplía con los requisitos impuestos por el SAG se le concedió la autorización, que en marzo de este año ese organismo revocó. Para adoptar esa medida tomó en cuenta el informe del Instituto de Salud Pública (ISP) que señaló que en Chile ‘está prohibido desarrollar un fitofármaco (fármaco vegetal) con canabis‘.

La Corte consideró que el SAG no cumplió con el principio de igualdad ante la ley, al revocar ‘un permiso inicial otorgado sin la realización de una audiencia previa en la que se permitiera exponer argumentos‘.

Cuando la empresa solicitó autorización informó que la marihuana sería comercializada para infusiones, y que dependería del ISP si se exigiría una receta médica. Pero el ISP precisó que sólo ‘podría permitir‘ el uso de marihuana en investigaciones científicas.